La caida, una gran oportunidad

Esta reflexión esta específicamente dirigida a todos los que de alguna u otra manera han caído, cualquiera sea el motivo.
A los que se encuentran luchando con diferentes situaciones, que se sienten sumergidos en un abismo. Si estás luchando con alguna adicción, si algún tipo de enfermedad golpeó las puertas de tu casa, la bancarrota económica o desmoronamiento familiar hoy es la realidad que te rodea, sin importar la oscuridad que te toca vivir, si te sientes que has caído en un pozo del que no sabes como salir.
Si te sientes identificado, si hubo situaciones que te llevaron a vivir al límite.
Hoy quisiera compartir contigo una verdad que puede cambiar tu triste realidad.
Muchas son las personas que en sus vidas han caído, pero de ese mismo grupo de personas hay dos clases distintas, las que hicieron de su caída una tragedia para nunca mas sobreponerse, y las que entendieron que de alguna manera ella representó “La gran oportunidad” de levantarse para siempre.
Hay un principio bíblico establecido por Dios que dice así:
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en El Señor tendrán nuevas fuerzas, levantarán las alas como las águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán.
Es común que nosotros hayamos planeado nuestra vidas sin darle a Dios una parte vital en ella, es que la tendencia natural así lo demuestra, planeamos, vivimos y proyectamos en nuestra propia inteligencia, confiando en que nuestro intelecto y capacidad son suficientes para solucionar cualquier adversidad posible.
Y mientras esta fórmula mentirosa siga funcionando es mucho más común que nuestro acercamiento a Dios parezca inútil e innecesario, creyendo que la fe es solo para los más débiles o ignorantes.
Pero en oposición con esto, es común también que decidamos buscar a Dios cuando todo no esta tan bien, esta búsqueda crece acorde a la circunstancia adversa que estamos viviendo.
Quisiera que sepas que esto no le preocupa a Dios, y que El no nos rechaza por nuestras búsquedas “interesadas”, ya que la mayoría de nosotros nos acercamos en estas condiciones.
Cuando todo brilla no es necesario buscar a Dios pareciera, pero cuando hemos caído y estamos desesperados la búsqueda se convierte en la alternativa.
Dios quiere que sepas que tu caída es un tiempo de “oportunidad” para levantarte nuevamente, en ciertas circunstancias El permite nuestra derrota, para que luego conozcamos la verdadera victoria.
Vemos como el pasaje bíblico ya nos ponía en alerta al respecto, que hasta los más jóvenes se cansarían y caerían, pero que los que “confían en el Señor” tendrían nuevas fuerzas para levantarse como las águilas.
Una de las características del águila es que es una de las aves que se enseñorea de los aires, sobre las demás aves, pero que primero vive períodos duros donde hasta se pone en juego su vida, pero se vuelve a levantar sobre los aires, sobreponiéndose a la circunstancia adversa, para luego tener una visión distinta.
El águila posee un tipo de visión mayor que cualquier otro animal, inclusive a la del ser humano, puede ver a su presa desde los aires a kilómetros de distancia, en un vuelo por sobre los 3000 metros de altura.
Este es tiempo de confiar en alguien con el poder suficiente para cambiar cualquier circunstancia.
Si las situaciones que te llevaron al límite pareciera que no te dejan lugar para otra cosa que el fracaso, hoy se renueva la oportunidad de confiar en Jesús. Un Dios de amor dispuesto a llevar tu carga, hacerte descansar, y a traer una restauración integral a tu vida.
Quiere Jesús que le conozcas, para que te levantes como el águila, con una visión renovada, para que lo que hoy vela tu entendimiento sea quitado.
¿Has caído nuevamente?
Dios quiere extenderte hoy su mano.
Vuelve hacia aquel que quiere levantarte para siempre: “Jesucristo”
Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com
Bases del autor: Isaías 40:30