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Artículos

sábado, 12 de julio de 2008

Metas, sueños u objetivos

Nada de lo que hacemos en nuestras vidas obedece solo a la casualidad, ninguna de nuestras acciones o planes corresponde al azar, digo que el impulso que nos motiva para alcanzar ciertos objetivos en nuestra vida, tiene un propulsor claro y definido.

Me quiero referir a los proyectos o planes personales, desde los más sanos a los que no lo son tanto, esas metas que nos hemos determinado y que trabajamos duramente para alcanzar, es que de alguna u otra manera el ser humano sin sueños y motivaciones no puede desarrollarse sanamente, la ausencia de sueños o proyectos quizás sea el síntoma de que algo no esta funcionando bien.

Algunos trabajan duramente, impulsados por buenos deseos de superación personal en la vida, buscando una estabilidad económica, personal o familiar, quizás el alcanzar metas puntuales en este aspecto, hace que cada mañana el objetivo sea levantarse e invertir muchas horas de trabajo y sacrificio.

Otros se abocan a una carrera universitaria, enfocando la totalidad de su tiempo en alcanzar un titulo que los distinga del resto, y preparándolos de la mejor manera para luchar por nuevos desafíos a los que la vida nos va encaminando.

Quizás otros grupo no tengan este tipo de motivaciones ligadas al campo de lo intelectual, sino que solo trabajen para poder hacer como dice un viejo y conocido refrán “vivir la buena vida”, digo que invierten horas en sus trabajos y vidas solo para poder llegar al fin de semana y tener la suficiente independencia económica que les permita participar de actividades que les resultan placenteras.

Están también los que movidos por el área de los sentimientos, proyectan y planean sus vidas en virtud de encontrar un par que los contenga y en definitiva los ame.
Y de esta manera podría enumerar muchos otros tipos de situaciones.

Lejos estoy de emitir un juicio sobre cada uno de estos ejemplos u otros, ya que en la mayoría de los casos esos planes o proyectos tiene una motivación mas que digna y edificante. A lo que me quiero referir es que nada de lo que hacemos es solo por que si, cada una de nuestras acciones tiene un motor que los mueve, y siempre detrás hay un interés que no siempre es malo, pero interés al fin que nos maneja, nos embarcamos en actividades que absorben todo nuestro tiempo, y hacemos de nuestra vida un paquete de actividades buenas algunas y otras no tanto, y quizás a veces nos olvidamos de valores mucho mas importantes que cualquier otro, estos son los ligados al área de lo espiritual.

El tiempo corre acorde a su curso, y a lo largo de nuestro vivir seguramente alcancemos muchos de nuestros sueños, metas u objetivos, o quizás no. Pero más allá de lo que muchos medimos muy pobremente como éxito o fracaso, hoy más nunca me gustaría recordar las palabras de Jesús cuando dijo:


“¿Porque, que aprovechará el hombre si ganare todo el
mundo y perdiera su alma?”

¿Ya has planeado que hacer al respecto?


Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com/

Bases del autor: Marcos 8:36

viernes, 6 de junio de 2008

"Demasiado sucio para Dios"


En más de una oportunidad, me encontré con personas con una cierta percepción respecto de la vida relacionable con Dios. El centro principal de esta percepción radica en la imposibilidad de acercase a Dios por sentirse en una condición impura, debido a conductas o hábitos poco nobles o pecaminosos. Creo que son muchos los que se sienten intimidados por esta manera de pensar.

Como primera medida reconocen en sus vidas conductas erradas, o no agradables ante Dios, muchas de estas son hábitos que la conciencia les indica que no son correctos, intentando querer hacer el bien pero finalmente sentirse frustrados al no poder, impulsados por sus malos hábitos, convirtiendo a estas conductas en manipuladoras personales que los inducen a estas acciones negativas.

Como segunda medida, estas equivocadas conductas producen un efecto letal, el sentimiento de impureza los inunda, que luego refuerza el pensamiento de no ser aptos para acercarse a Dios, y es aquí donde quisiera detenerme.

Es que por estas acciones se van acumulando en nuestro interior, por la propia naturaleza humana un estado de impureza que se acrecienta cada vez más.

He escuchado varios discursos donde las personas descartaban un acercamiento a Dios por dicha condición, inclusive en su agenda futurista esta quizás poder realizar este acercamiento, pero recién cuando sus comportamientos sean mas nobles, fuertemente influenciados por la idea que Dios no podría recibirlos por su actual estado, es ahí donde pareciera que sus acciones desordenadas o hábitos impuros se convierten en un elemento de autoflagelación. A lo que me quiero referir es que piensan y lamentan que por el estado de vida desordenada se hace imposible ser aceptado por un Dios tan puro, reconociendo sus errores, lamentando sus acciones, pero al mismo tiempo haciendo de ellos la herramienta abortiva que les permita un vínculo con Dios.

Soy muy pecador para buscar a Dios.

Estoy muy alejado para ser oído por El.

Dios no puede aceptarme tal cual estoy.

Por todas mis acciones sería solo castigado por Dios.

Estas son algunas expresiones profesadas en este sentido, haciendo de ellas un pensamiento de autoflagelación espiritual, lamentándose que por esa realidad se haga imposible el vínculo con Dios.

En contraposición con estas definiciones veamos que piensa Dios al respecto.

Dijo Jesús:

"Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos.

Id, pues, y aprended qué significa: Misericordia quiero y no sacrificio.

Porque yo no he venido para llamar a justos, sino a pecadores."

Que interesante me resulta saber, que cuando Jesús estuvo en esta tierra, las personas que a menudo frecuentaban con el eran, prostitutas, ladrones, cobradores de impuestos corruptos, entre otros.

Como ya comente en otro articulo, El era fuertemente criticado por las autoridades eclesiásticas de la época por querer estar cerca de ellos con su mensaje transformador. Primero los amó, después los perdonó y luego cambió sus vidas de manera rotunda.

Como cualquier otro cristiano, tengo en mi haber muchos aciertos y batallas ganadas, pero también algunas derrotas y equivocaciones, pero cada vez que me toco transitar por el camino del error, hubo algo que me motivo como ninguna otra cosa a volver a buscar a Dios, y es, el saber que El me ama por lo que soy y no por lo que hago, y que esa condición de amor es absolutamente inalterable, encontrando en Jesús una fuente de perdón, restauración y nueva vida.

Jesús tiene un mensaje que excede cualquier credo, raza o religión.

Si te sientes sucio, impuro, enfermo espiritualmente, o no apto, definitivamente el mensaje de Jesús es para ti.




Autor: Fabio Miguel Pereyra


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Bases: Mateo 9:10 al 12

lunes, 31 de marzo de 2008

Momento de decisión

No siempre es fácil decidir, y menos cuando la decisión tiene una magnitud considerable, pero aún se hace más difícil tener que afrentar este desafío cuando no estamos pasando el mejor de nuestros momentos, cuando anímicamente no estamos bien, o cuando la inseguridad se apodera de nosotros, esto hace mucho más difícil aún la gran tarea de decidir bien ante una situación límite.

¿Quién no se ha encontrado acorralado en esta vida con la obligación de tener que decidir algo, pero no saber que?, y así sentirse paralizado por el temor al fracaso rotundo.

Me quisiera focalizar entonces, en cambios que necesitamos o situaciones que se nos presentaron, y para lo cual se convierte en indispensable una decisión acertada.

Definitivamente creo que como seres humanos, somos libres para decidir a nuestro gusto, y que en esa libertad con la que fuimos establecidos, creamos nuestro futuro desde nuestro presente, ¿a que me quiero referir? te preguntarás, a que muchas situaciones que hoy vivimos tienen que ver nuestras decisiones del pasado, y nos están influyendo no por mera casualidad, sino que son la causalidad intencional de nuestras acciones del ayer.

Quiero decir entonces que, nuestro futuro se construye con las decisiones que tomamos hoy, osea que nuestro mañana es totalmente afectado por nuestro presente, en este sentido, lo que decida hoy me afectará mañana, y cuando las decisiones son de calidad “muy importante”, la repercusión puede ser muy positiva, o todo lo contrario, muy negativa.

Aunque también entiendo al ser humano como alguien totalmente falible, y con permiso para equivocarse, lo cual en muchos casos es muy constructivo, es más que lógico que todos nuestros esfuerzos estén centrados en decidir, en el momento que corresponda la acción.

Estoy persuadido, que hasta las personas que aparentan una seguridad extrema exteriormente, se ven afectados por crisis, que lo acorralan con la diyuntiva de tener que decidir, pero no saber que hacer.

¿Cómo hacer para encontrar ayuda extra ante la necesidad de decidir, y decidir bien?, y más aún, como enfrentar este desgastante desafío en momentos de debilidad personal, miedos, soledad, falta de apoyo moral, etc.

Veamos que nos recomienda el maestro de los maestros al respecto;

Jesús dijo:"Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad;

En los momentos críticos, necesitamos saber escuchar, dejarnos influenciar por el Espíritu Santo, quien vive en nuestro interior.

Jesús prometió que no estaríamos solos, sino que El a través de su Espíritu nos guiaría a toda verdad.

Creo entonces, que los que han encontrado en la fe un modo de vivir, cuentan con una ayuda extra para los momentos de decisión, es que esta influencia genuina que emana de nuestro interior hace mucho mas fácil la tarea, conduciéndonos por el camino correcto en el momento justo, evitando así malas decisiones, que nos ahorraran futuros dolores de cabeza, encontrando luego, casi como una señal confirmatoria en el momento de decisión, una paz que solo lo pueden entender los que han experimentado este beneficio, esta paz que sobrepasa todo entendimiento.

Es así que Jesús prometió enviar al Espíritu Santo, para no dejarte solo en ningún momento de tu vida, esto aplica también al momento de decidir:

Dijo Jesús también:

“Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros.”

Como vimos, existe una condición ineludible para contar con este gran ayudador.

Es necesario reconocer la necesidad de Dios, y personalmente pedirle a Jesús que venga a tomar control de tu vida por completo.

Es allí donde el este “gran guía” te capacitará con su Espíritu para ya nunca ser más el mismo, y dar así pasos firmes y correctos.

Nuevamente y sin temor a equivocarme, seré redundaré en la misma idea de todos los artículos de este blog, creo que es tiempo para tomar la decisión que te afectará como ninguna otra, entregar tu vida por completo, no a ninguna religión, tampoco a ningún movimiento de hombre, ríndete por completo a aquel que te afectará tan positivamente que nunca más serás el mismo.

Ríndete a Jesús.




Autor: Fabio Miguel Pereyra

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Bases del autor:

Juan 16:13 y 14:16,17

miércoles, 26 de marzo de 2008

Cambió la historia

“No vivan preocupados pensando que van a comer, que van a beber o que ropa se van a poner, ¿acaso la vida consiste solo en comer?, ¿acaso el cuerpo solo sirve para que se lo vista?, miren los pajaritos que vuelan por el aire, ellos no siembran ni cosechan, ni guardan semilla en graneros, sin embargo, Dios, el Padre que esta en los cielos, les da todo lo que necesitan, ¿acaso no son ustedes mas importantes que ellos?”

“Pidan a Dios, y el les dará. hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá. Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y si llama es atendido.”

“¿Puedes confiar en Dios?, para el que confía en él, todo es posible.”

Diferentes fuentes de opiniones influencian la vida de miles, cientos y cientos los que con su discurso afectan formas de pensar, logrando modificar así el pensamiento del individuo, de manera tal que lo condiciona en su manera de vivir.

Algunas de estas fuentes influencian de manera positiva, otras negativamente, pero ambas tienen algo como denominador común, lo hacen con palabras humanas.

Inicié esta reflexión, con tres frases que no le pertenecen a ningún hombre común, fueron palabras de Jesús, palabras que tienen una profundidad inmensa y que pueden producir un efecto mucho mayor del que pensamos.

Las palabras de este hombre-Dios tuvieron y tienen un gran impacto en aquellos que se disponen a creer en el, es que su vida no paso desapercibida por este mundo. Fue tan grande su influencia que como consecuencia de ello la historia de la humanidad se partió en dos, antes y después de El.

Pero quizás, esto represente para ti como para muchos, un acontecimiento histórico, solo algo que marca el tiempo cronológico pero nada relevante para tu vida personal, de la misma manera en que hubo un quiebre en la historia El quiere afectarte personalmente, quiere acercarse a ti, para marcar tu propia vida en un antes y un después de haberle conocido.

¿Qué palabras están influenciando tu vida?

De todos los poetas y filósofos de hoy ninguno dijo cosas como Jesús sobre el amor.

El quiere con sus palabras afectar tu vida, para que encuentres el oportuno socorro que estas necesitando.

Quiere marcar tu historia, ¿estas dispuesto a dejarlo?






Autor: Fabio Miguel Pereyra

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Bases del autor:

Mateo 6:25

Mateo 7:7

Marcos 9:23

viernes, 21 de marzo de 2008

Costumbre por si misma

Hay una ley de mercado internacional, y es la de la oferta y demanda, esta rige muchos valores internos, desde los de moneda en tipo de cambio, a los productos más simples de consumo masivo.

En este sentido, y aunque no pertenezco a ninguna liga de defensores del consumidor ni mucho menos, noté que el precio del pescado para estos días tendía a trepar valores mucho mayor que los de costumbre, es que la ley en cuestión, afecta el valor de este producto, en particular todos los años para esta fecha.

Como muchos sabemos, y por una costumbre que tiene una parte del cristianismo, no se come carnes rojas para algunos de los días de semana santa, ya que esta es una costumbre tradicionalista que muchos cumplen.

No tengo nada en contra de esta tradición, ni apunto a difamar esta costumbre, respeto a quienes la practican, ya que estimo que los orígenes de la misma estarán relacionados con el respeto sobre la celebración en pascuas, y aunque creo que a veces los rituales de esta u otra naturaleza son buenos en si mismo, hay algo de lo cotidiano que me llama poderosamente la atención.

Por estos días, veo a muchas personas que enfáticamente se preocupan en no comer carne, porque pareciera que fuera una falta de respeto hacerlo, aunque en la mayoría de los casos no saben porque están realizando esta práctica, solo que no se come en semana santa, pero ignorando el porque de la cuestión.

Pareciera que con esta práctica quisieran agradar a Dios, y es aquí donde me interesaría detenerme.

Recuerdo las palabras del mismo Jesús cuando dijo:

“Este pueblo de labios me honra;

Mas su corazón está lejos de mí.

Pues en vano me honran,

Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.”

Como mencioné en el inicio de este artículo, no intento descalificar a quienes tienen este hábito, ni mucho menos, pero me hace pensar que muchos creen que realizando este tipo de rituales pueden agradar a Dios, pero celebran algo que ni siquiera en la mayoría de los casos saben el porque, solo la costumbre por si misma, o la tradición por tradición únicamente, creyendo que este es un real camino para agradar a Dios.

En contraposición con esto, creo que Dios anhela de manera desesperada encontrar una relación en la vida diaria de cada uno de nosotros, poder tener comunión con sus hijos de una manera práctica, sencilla pero profunda al mismo tiempo.

Mientras tanto, nosotros nos encargamos de invalidar esta genuina relación creyendo que la podemos reemplazar con tradiciones o rituales, si en algunos de los casos no tiene significado ni para nosotros mismos, menos significado o impacto puede tener para Dios.

Imagino a Dios intentado acercarse a nosotros, pero en la cotineidad de nuestras vidas, los trescientos sesenta y cinco días del año, queriendo relacionarse de una manera viva y eficaz, mientras nosotros intentamos reemplazar una viva relación por una vieja tradición.

Creo hoy más que nunca, a través de Jesucristo, es tiempo de replantearnos la posibilidad de comenzar una vida de comunión.

Existe un Dios de amor que no necesita de protocolos, ni de un discurso teológico para acceder ante la búsqueda sincera de cualquiera que quiera acercarse a El.

No estoy seguro de poder afirmar que es lo que dice la tradición ni tampoco el costumbrismo, pero definitivamente si lo que dice Jesús:

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”

Cristo es el amor para ser amado, el camino para ser recorrido, la verdad para ser proclamada, la vida para ser vivida.(*)




Autor: Fabio Miguel Pereyra

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Bases del autor:

Mateo 15: 8-11

Juan 14: 6

* Teresa de Calcuta

miércoles, 12 de marzo de 2008

Amor irracional

Su costado había sido traspasado, una lanza romana fue testigo de tremenda agresión, rústicos clavos atravesaron sus manos y pies, encargándose así de crear un dolor constante y tenaz, su cabeza vestía una corona que nunca jamás ningún rey vistió.

Este cuadro desgarrador no fue casual ni tampoco un hecho aislado de violencia, sino que fue precedido por la carga de un madero insostenible y el castigo de treinta y nueve latigazos sobre sus espaldas.

No fue su amigo Judas, tampoco Poncio Pilato quien lo mató, como oveja fue llevado al matadero y enmudeció, pero El decidió voluntariamente entregar su vida, nadie se la quitó.

Esta tipo de muerte todo un símbolo social de la época, humillante y despreciada por todos, patrimonio único de ladrones o asesinos.

Toda una imagen de inmenso dolor, crueldad y mucho sufrimiento, escena que inspiró a pintores, productores cinematográficos y otras tantas de expresiones artísticas.

Pero mas allá de lo desgarrador hay algo que me impresiona de una manera mayor, y que da vueltas y vueltas en mi cabeza sin poder encontrarle una explicación lógica, es que la declaración que precede a este párrafo no corresponde con el contexto de tal bruta agresión que lo tenía como protagonista.

El levanto sus ojos a los cielos y exclamó “Padre perdónalos porque no saben lo que están haciendo”.

La escena sangrienta no logra sensibilizarme tanto como sus palabras. Es que nadie más que Jesús pudo amar tan incondicionalmente a su propio verdugo, aún en el mismo momento de su tortura.

¿Cómo poder responder con tremendo amor, ante tanto odio concentrado?

Quizás mi gran error sea querer racionalizar un amor inexplicable, tan inentendible que llegó a amar al mismo tiempo que lo estaban crucificando.

Hoy su tumba esta vacía, la muerte no pudo retenerlo y por diferentes medios busca entablar una relación contigo.

“De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su único hijo unigénito, para que todo aquel que en El crea no se pierda, mas tenga la vida eterna”

El dolor de sus heridas fue porque nos amó sin medida, un Dios portador del mas grande amor irracional que haya conocido.

Autor: Fabio Miguel Pereyra

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Bases del autor:

Lucas 23:34

Juan 3:16

lunes, 11 de febrero de 2008

Marketing religioso

Desde hace un tiempo, en más de una oportunidad que noto algo que me incomoda, y es como se utiliza el mensaje de Cristo de una forma desordenada, como si fuera una transacción monetaria o financiera, o en algunos otros casos el ofrecimiento barato de la rápida solución a todos nuestros problemas.

“Venga a Dios y alcanze todos sus sueños”, “venga a tal o cual iglesia y reciba el gran aceite de la unción que le abrira todas las puertas en su vida”, “adquiera el manto sanador y sea libre de cualquier enfermedad”.

No es mi intención transitar el camino de la crítica hacia determinada comunidad religiosa, pero si me siento en el deber de defender un mensaje que es tan puro y benigno, como para bajarlo a un simple slogan publicitario o comercial, que tiene el objetivo de conseguir fieles a cualquier precio, que acudan ante las promesas mágicas.

Personalmente, creo en un Dios que si esta siempre dispuestos a bendecirnos, prosperarnos y darnos lo mejor, es más, sería muy desagradecido de mi parte no reconocer que El siempre estuvo dispuesto a ayudarme en cada área de mi vida, no puedo dejar de reconocer que ese pasaje donde dice; “Si Dios cuida de las aves, tambien cuiadará de mi” fue una realidad para mi, pero esto no es lo que esta en cuestión en este caso, simplemente el mal uso que se hace de las promesas de Dios, para endulzar el oido de muchas personas que ante ciertas carencias acude a la solución “magica” impulsada de varios lares.

En este juego deshonesto, donde las fórmulas para alcanzar el éxito se pueden llevar a cabo en pocos pasos, seduce a muchos, que terminan comprando un seudo cristianismo que radica en el “Bendíceme Ya!”, “Sáname Ya”, “Prospérame Ya”, convirtiendo a Dios en nuestro simple mandadero, en vez de conocer a un Dios dispuesto a tener comunión con sus hijos.

Es muy probable que luego de alcanzar alguna respuesta concreta, estas personas crean que ya no necesitan de Dios, ya que su problema fue resuelto, y de esta forma crean que el cristianismo solo esté relacionado a solucionar todos nuestros problemas, o alcanzar todos nuestros sueños, aunque muchos de estos no hayan sido concebidos en la voluntad de Dios.

Me pregunto entonces, ¿donde quedaron las palabras de Jesús cuando dijo?

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”

“Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando”.

quizás la gran diferencia este en entender que seguir a Jesús también tiene sus requerimientos, y que el primer solicitante es El, su demanda es entregar nada más y nada menos que nuestra vida entera e El, sin esta experiencia todo lo demás se convierte en una innecesaria adulteración de principios bíblicos.

Me parece oportuno, más allá de emitir ningún juicio de valor en contra o a favor de su persona, citar alguna frase de un gran estratega militar, que creo viene al caso.

Decía Napoleón Bonaparte:

“Solamente Cristo ha tenido éxito en elevar de tal modo la mente del hombre hacia lo invisible que llega a ser insensible a las barreras del tiempo y del espacio. A través del abismo de 1800 años Jesucristo hace una demanda que es más difícil de satisfacer que todas las otras. El solicita aquello que una filosofía puede a menudo buscar en vano en manos de sus amigos, o un padre de sus hijos, o una desposada de su esposo, o un hombre en su hermano. El solicita el corazón humano; quiere tenerlo enteramente para Él; lo demanda incondicionalmente, y su demanda es satisfecha sin tardanza. Sus poderes y facultades llegan a ser una incorporación al imperio de Cristo. Todo aquél que cree sinceramente en Él, experimenta ese amor sobrenatural hacia él. Este fenómeno es indescriptible, está más allá de la comprensión de los poderes creativos del hombre. El tiempo, que es el gran destructor, no puede ni agotar su fuerza ni poner un límite a su alcance.”

La experiencia personal con Jesucristo no puede ser desmerecida a solo alcanzar bienes, salud, etc, lo cual estoy convencido que Dios si quiere darnos en su voluntad, pero sin esta genuina vivencia todo lo demás se convierte en supeficiabilidad, carente de plenitud y de entender el verdadero propósito para el cual fuimos llamados.

Busquemos primeramente el reino de Dios, y todo lo demás nos será añadido.

Autor: Fabio Miguel Pereyra

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Bases de autor:

Mateo 16:24

Juan 15 14

Juan 3 38

Mateo 6:33

martes, 15 de enero de 2008

¿Qué imagen tienes de tu dios?

Experiencia personal, vivencia con derecho y facultad para hacernos cambiar de opinión, increíblemente tiene el poder de modificar el foco de algunas de nuestras miradas. Hasta no toparnos con la experiencia personal, solemos estar condicionados por el discurso de la teoría, pero que repentinamente esta primera se encarga de demoler cualquier construcción que la teoría haya levantado.

Me quiero referir a las maneras de pensar o sentir que tenemos sobre ciertos aspectos de la vida, cuando existe la carencia de la propia experiencia la teoría se encarga de darle forma a estructuras de pensamiento, a veces esta es bastante acertada sobre la realidad, pero otras solo nos condiciona de una manera desacertada, solamente en el momento de la vivencia personal podemos saber exactamente la realidad, para dejar de ser cautivos de la teoría que nosotros mismos armamos, o en que nos fue transmitida en otros casos.

En este aspecto y a modo de ejemplo recuerdo mi visión sobre la paternidad, por supuesto antes de ser padre.

Cuando veía un padre con su hijo, esto me daba una imagen de mucho trabajo, sacrificio, inversión de largas horas de trabajo, todo un sufrimiento para poder cubrir las necesidades de su hijo, imaginaba también todas las cuestiones personales a las que uno debería renunciar por pasar a ser los deseos de uno secundarios, ya que toda la atención y prioridad estaría puesta en su hijo, también tenía una visión de muchas horas de desvelo por no poder dormir. En definitiva sentirse en la obligación de tener que relegar todo proyecto personal en virtud de ajustarlo a la complacencia y crianza de la criatura.

Algunos amigos, ya padres, me comentaban respecto de sus vivencias sobre la paternidad, la vida te cambia, escuchaba repetidamente, una y otra vez por distintos interlocutores, y si bien sus frases eran absolutamente reales y creíbles para mi, nunca pude realmente entenderlos hasta que me topé con el privilegio de ser yo uno de estos interlocutores. Quiero decir, que cuando la paternidad se convirtió en mi propia experiencia personal, recién en esa etapa pude comprender lo que realmente me estaban tratando de hacer entender. Mi propia experiencia de ser padre se encargó de tirar por la borda todas las teorías que anteriormente me había creado al respecto.

Dentro de este tipo de relación, y creo que aquí solo me podrán entender aquellos que hayan tenido el mismo privilegio que yo de tener hijos, como la simpleza de algunos momentos pueden convertirse en algo de gran trascendencia.

A veces pienso desde el punto de la lógica y me parece algo extraño, como la simple sonrisa de mi hija automáticamente sea la encargada de disparar una en mi rostro, que el verla feliz a ella sea la condición para que yo pueda serlo también, y que el verla llorar o sufrir sea una razón más que suficiente para conmoverme como por ningún otra cosa, el renunciar a otras actividades que en otro momento de mi vida no las hubiera cambiado por nada, hoy no alcanzan en lo más mínimo para competir con los momentos que prefiero estar cerca de ella. Antes cuando veía en compañeros de trabajo algunos dibujos garabateados pegados en la pared de sus oficinas, solo me representaba un dibujo hecho por un niño y nada más, pero hoy luego de la propia experiencia, cerca de mi escritorio tengo un garabato que solamente yo puedo entender el profundo significado que tiene, es que Magali se ha convertido en la niña de mis ojos, ya nadie más me puede contar lo que significa ser padre, mi propia experiencia se ha encargado de revelarme la verdad del asunto.

Me gustaría llevar esta reflexión a la siguiente pregunta, ¿Qué imagen tienes de tu dios?

Dice un libro del antiguo testamento;

Porque así dijo el SEÑOR de los ejércitos: Después de la gloria me enviará él a los gentiles que os despojaron;

“porque el que os toca, toca a la niña de su ojo”

Lejos estoy de compararme con el perfecto amor de Dios, ya que como humano falible que soy podría hacerte una gran lista de errores que cometo a diario, pero si, en este aspecto creo que son muchas las personas que imaginan a Dios con una visión errónea, quizás muchos crean que El sea un Dios dispuesto al castigo, que espera la situación en la que podamos errar para hacer valer su látigo y reprendernos, o la imagen de alguien viejo con una gran barba que vive siempre enojado por nuestras acciones, creo que son muchas las tendencias culturales que han creado la imagen de un dios castigador, dispuesto solo a la disciplina y al enojo. Nada más alejado de la real imagen de Dios.

El texto en que esta reflexión se basa, me muestra algo totalmente diferente, dice que nosotros somos para Dios como la niña de sus ojos, imagino que el creador de la paternidad tiene muchos más sentimientos de amor puro que el de cualquier ser humano.

Pero sucede que para poder ser real conocedor de este amor inexplicable, es fundamental transitar el camino de la experiencia personal, tal como comienza este artículo, porque quizás las teorías ajenas se han encargado de imponerte una imagen negativa y errónea sobre Dios.

Podría escribir libros y libros sobre este tipo de experiencia personal, pero nunca jamás podrás llegar a entender realmente lo que te quiero decir hasta que no sea “tu experiencia”.

Dios a través de Jesús quiere acercarse a ti, y darte una nueva visión sobre la vida, porque con amor eterno te ha amado.

Deseo que tengas la experiencia sin igual de conocer a Jesús y que El cambie, restaure y sane tu vida.

No permitas que nadie te lo cuente.


Autor: Fabio Miguel Pereyra

http://reflexionesbreves.blogspot.com/

Bases del autor:

Zacarías 2:8
Jeremías 31:3

lunes, 31 de diciembre de 2007

Yo soy el camino

Acostumbro a escribir en base a las palabras de Jesús, en esta oportunidad cambiaré la forma, pero no el mensaje.

Jesús es el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino a traves de El.

Esta vez me tomaré el atrevimiento de decirtelo cantando, con un valsecito criollo autóctono de Argentina.

Espero que te guste.

Fabio Pereyra

PD: El estilo del lenguaje pertenece al gaucho Argentino, ya que esta canción forma parte de una obra de teatro que narra la vida de Jesús.

Tema: Yo Soy, Producción Huella Sagrada, Pasion Producciones

Para escuchar haz Click en "Play track"




jueves, 27 de diciembre de 2007

Mis primeros 35


Generalmente acostumbro a postear artículos de contenidos reflexivos, Esta será mi primer excepción.


¡Es que hoy 21 de diciembre de 2007 cumplo mis primeros 35 años!


Y también quería compartirlo con todos los que a menudo pasan por este sencillo blog.

Desde hace unos meses y través de este medio conocí a muchísimas personas que aunque nos encontremos a miles de kilómetros de distancia siento que son cercanos a mi.

Verdaderamente me siento muy agradecido a Dios por este año y por todo lo que el me regaló en mi vida. El privilegio de tener una esposa y una hija preciosa, que siempre me alientan a que el plan de Dios se cumpla en mi vida.

También quisiera aprovechar la oportunidad para agradecer a los amigos más cercanos que siempre me hacen sentir que este humilde site tiene algo de inspiración.

A Daniel Dañeiluk, a quien tuve el privilegio de conocerlo cuando era un estudiante de medicina, gracias por ayudarme como blogger junior que aún soy.

A Brisa Nocturna, una comentarista infaltable de cada uno de las reflexiones, alguien con una gran capacidad para hacer sentir bien al prójimo con pocas palabras.

A Connie Gomez, quien me dio la posibilidad de combinar el trabajo secular con la predicación del evangelio de Jesús.

Al pastor Chuy Olivares, por honrarme con sus comentarios y palabras de ánimo, es el tipo personas de las que me gusta seguir aprendiendo.

A Orlando Inagas, El arreglador, Rigo, St. Jose, Victor Cabrera, Pablo Roberto, Nido del Halcon, Guillermo Soto Garcia, Pastor Enrique Juarez, Hector Manlio, Jose Luis Barreda, Daniel Carrica, Ale Juazo, pfajadrdoacell y Luciana Kog.

Seguro que de alguno me olvide, es que son muchos.

¡Y como a todos nos gusta recibir saludos de cumpleaños ahora espero el tuyo!

Un abrazo para todos.

Fabio Pereyra.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

¿Falsa navidad?

Cada año nos acostumbramos a ver, al menos aquí en Argentina, los resultados que dejan los festejos de la noche buena. Casi como una rutina finamente planeada, los medios de comunicación son los encargados de dar a conocer las secuelas de los festejos, accidentes de tránsito ocasionados por conducir luego de beber más alcohol que el de la cuenta, niños y adultos lastimados por quemaduras de juegos artificiales, y en otras veces episodios de violencia generados por problemas familiares.

Es que nuestra sociedad asocia el festejo de la navidad a situaciones que nada tiene que ver con la celebración en sí. Cuando se piensa en esta fecha, automáticamente lo primero que viene a la mente es; ¿Qué vamos a comer?, ¿Qué vamos a tomar?, ¿Qué nos van a regalar?. La misma sociedad de consumo en la que estamos inmersos aprovecha esta fecha para hacernos creer que es un árbol artificial con luces, un Santa Claus o Papá Noel, las decoraciones de los centros comerciales enfatizan la frase “Feliz Navidad”, pero paradójicamente son pocos, al menos los que conozco que la festejan de verdad.
Porque navidad es la celebración por el nacimiento de Jesús, pero solo nos hemos conformado con un ritual que se debe cumplir solo por tradición.

Que extraña paradoja, decimos celebrar algo que en realidad no festejamos, y nos conformamos a una miserable variedad de comidas, muchas bebidas, juegos artificiales y tradición, solo tradición, mientras tanto el dueño del festejo queda totalmente excluido de “su fiesta”.

Quizás sea momento para replantear como son nuestras fiestas, y cual es la real prioridad por la que nos convocamos a celebrar, y no solo asociar este día a las grandes comilonas, accidentes de tránsito por excesos de alcohol, victimas de la pirotecnia o la violencia.


Jesús dijo: Por sus frutos los conoceréis.

Me tomaré el atrevimiento de parafrasear el texto de esta manera:

Dime cual es el fruto de tus fiestas y te diré que festejas.

Desde mi punto de vista, el problema de esta superficiabilidad es la consecuencia de la falta de profundidad por no haber conocido al dueño del festejo.

Navidad, tiempo propicio para que Jesús cambie tu vida para siempre, déjalo entrar, El está golpeando la puerta de tu hogar.


Autor: Fabio Miguel Pereyra
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Bases de autor: Mateo, 7:16-17

jueves, 15 de noviembre de 2007

Cuatro paredes no encierran a Dios


Existe cierta clase de pensamientos colectivos, que se van transmitiendo de generación en generación, y que tienen una influencia transparente a simple vista, pero que en el fondo ejercen una tendencia que nos condiciona a pensar o a sentir de determinada manera.

Específicamente, me gustaría abordar la tendencia a pensar que Dios solo habita dentro de una iglesia. Cuando hablo de iglesia me refiero a edificios o construcciones humanas.

Creo que por cuestiones relativas a la religiosidad, tradicionalismo, cultura, etc, etc, son muchos los que tiene fuertemente arraigado este concepto, que Dios solo habita o puede tener comunión con el hombre dentro de las cuatro paredes de una iglesia.

Pareciera que ellas tendrían algún componente distinto, que hace que puedan contener a Dios allí adentro. Hay muchos que al entrar se sienten condicionados, y hasta cambian su manera de actuar, porque pareciera que se encuentran expuestos delante de Dios de una manera diferente allí que en otro lugar. Estoy seguro que muchas personas no podrían actuar de la misma manera adentro que afuera, porque este pensamiento aceptado por la sociedad hace pensar en que allí adentro estamos expuestos en demasía ante Dios, en mucha mayor manera que en otro lugar, como que si la mirada de Dios se limita a esos perímetros.

Hace un tiempo, vi pasar a alguien por delante de una iglesia, y mientras continuaba su camino, asumo que por una cuestión de tradición o cierta formación religiosa, realizó la acción de persignarse, es una costumbre que consiste en hacer una seña con las manos sobre el rostro cada vez que se cruza por delante de una de ellas. No es mi intención hacer ningún juicio de valor sobre estas costumbres, ni mucho menos, solo reflexionar acerca de la idea ya casi social que Dios solo habita dentro de las cuatro paredes de una iglesia.

Y que acciones como esta, u otras solo son una consecuencia de esta estructura de pensamiento que limita a Dios a solo un pequeño espacio reducido.

Por supuesto que no estoy diciendo que ellas no puedan ser una herramienta que Dios usa para relacionarse con las personas, pero al mismo tiempo no creo que su valor esté en su mobiliario, paredes, muebles, etc, etc, sino que su real riqueza son las personas que allí llegan con un deseo sincero de comunión con Dios.

Pero en contraposición con este pensamiento, leyendo y analizando un poco la historia, acerca de la vida de Jesús, comencé a notar el poco uso que Jesús hizo respecto de los templos de su época para acercarse a las personas. El no tuvo una actitud de encerrarse dentro de una sinagoga, esperando que las gentes fueran a su encuentro, sino que al contrario, El salió a las búsquedas de las personas en la calle.

Allí afuera sanó a los enfermos, transitó los caminos donde había necesidad, trayendo libertad espiritual y física. Sus plataformas de predicación no eran púlpitos de madera, sino barcas a la orilla del mar, que hacían que sus mensajes pudieran ser escuchados por cientos.

En las calles hizo los milagros, multiplicó los panes y los peces para que miles puedan comer. A sus amigos, algunos de los cuales luego le fallaran y le traicionaran, los fue a buscar en las calles, y los llamó a ser pescadores de hombres.

Por donde Jesús anduvo hubo arrepentimiento, salvación, restauración, sanidades y muchos milagros. Pero no se encerró dentro de cuatro paredes, sino que vino con un propósito claro y definido, salir al encuentro de las personas para transformarlas y darles una vida en abundancia.

Al ver solo un poco de como Jesús se movió por esta tierra, puedo darme cuenta que Dios es alguien dispuesto a impactar en las calles, en las afueras, y no solo dentro de un recinto. Más que cuatro paredes cerradas Jesús se identificó con una puerta:

Dijo Jesús:

“Yo soy la puerta; el que por mi entrare, será salvo; y entrará, y saldrá y hallará pastos.”

Recuerdo la letra de una canción que dice: En las calles los sanó, en las calles los buscó, por las calles su mirada va.

Hoy la mirada de Jesús esta sobre tu vida, y no está esperando que únicamente entres a una iglesia para relacionarte contigo, esta buscándote para cambiar tu vida de una manera desesperada, tan desesperada es, que hasta podría usar este sencillo escrito para hablarte, no porque tenga nada en especial, sino porque esta basado en sus palabras.

Una vez más, Jesús hoy está saliendo a las calles para buscarte, y nuevamente, esta vigente la invitación de Jesús que te dice:

Yo soy la puerta, entra, y encontraras la vida eterna, paz y restauración para tu vida.

Una puerta que jamás te llevará al encierro, sino a la libertad total.

Autor: Fabio Miguel Pereyra

http://reflexionesbreves.blogspot.com

Sus palabras: San Juan 10:9

jueves, 1 de noviembre de 2007

Escapa de tu cárcel


Hace ya algunos días leía un post sobre la dificultad que a veces los seres humanos tenemos para disfrutar de la felicidad presente, como que siempre viviéramos poniendo demasiada ansiedad sobre las situaciones del futuro, pensando en lo felices que seremos cuando encontremos determinado trabajo, pero cuando lo alcanzamos pensamos en lo felices que seremos cuando podamos tener un mejor puesto, o cuando estamos de novios pensamos en lo felices que seremos cuando estemos casados, y cuando estamos casados pensamos en lo felices que seremos cuando tengamos hijos, etc, etc.

Si bien la ambición sana por motivos nobles es algo positivo, a veces el siempre pensar en la felicidad del futuro no nos permite disfrutar la felicidad del presente.

Aunque comparto totalmente la idea del post que leía, hay otros factores que también condicionan el no poder disfrutar de la felicidad presente.

Las circunstancias adversas, situaciones que no podemos manejar, derivan en la creación de un gran problema que nos agobia, guiándonos hacia el terreno de la crisis, donde lo único realmente importante es “nuestro gran problema”, haciendo una práctica imposible el poder disfrutar de las otras situaciones positivas. Es que la crisis primero se encarga de cegarnos, teniendo la capacidad de hacernos creer que lo único importante sea solo ese problema, de a poco nos va encerrando, ocupando el cien por ciento de nuestros pensamientos, condicionándonos y llegando al punto tal que lo único que existe en el mundo es “nuestro problema y nosotros”. En definitiva los problemas nos van acorralando, hasta convertirnos en esclavos de ellas, ya no somos libres, sino presos de una circunstancia, viviendo dentro de una cárcel llamada “crisis”.

Esto me recordó el pasaje bíblico donde Pablo y Silas fueron encarcelados.

En resumen dice:

“Después de haber azotado mucho a Pablo y Silas, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad, el cual, recibiendo este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.

Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban canciones a Dios, y los demás presos le oían.

Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían, y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron”

Noto como ellos fueron azotados físicamente y luego echados en el calabozo más profundo, no creo que haya sido ninguna situación agradable el ser golpeados físicamente, hasta casi puedo imaginar ese calabozo, bien profundo, húmedo, sucio, sin luz, seguramente hasta ratas habría allí, y como si esto fuera poco ellos tenían cepos en sus pies.

Imagínate por un momento la situación que Pablo y Silas estaban viviendo, una circunstancia muy adversa, donde la mayoría de nosotros lo único que podría hacer es deprimirse y llorar. Sin embargo no se dejaron condicionar por su circunstancia, ellos sabían que tenían un arma muy poderosa, sabían en quién habían depositado su confianza, habían comprendido de verdad que para Dios no hay nada imposible.

Entonces en medio de su dolor, dentro de su cárcel comenzaron a cantar y a rezar a Dios, sabiendo que sus oraciones eran escuchadas, comprendiendo que la oración de justo puedo mucho. Seguramente los presos que los escuchaban pensaban que estaban locos, ¿Quién puede cantar en esa situación?, pero al margen de las apreciaciones ajenas sabían en quien estaban confiando, un Dios más poderos que cualquier cárcel o cualquier crisis. De repente la cárcel que los encerraba milagrosamente se abrió y los cepos que los ataban fueron desvanecidos.

Quizás hoy te esté azotando tu dolor, te encuentres encarcelado por tu crisis, pero tienes al alcance de tu mano una herramienta muy poderosa, capaz de librarte de tu cárcel, y esa es la fe en Jesucristo, el hijo de Dios que quiere abrir las puertas de tu cárcel y hacerte libre. No permitas que la situación te ahogue, Jesús esta con su oído intacto, esperando escuchar el clamor de sus hijos, cree en el poder de Dios más allá de tu situación.

Sucederá que Jesús te dará libertad, y te guiará para resolver tu crisis, llevándote hacia terrenos fértiles y de paz.

Hoy es tiempo de poner fé en Jesús, un Dios capaz de oír tu oración y cambiar tu cárcel en un lugar de pastos verdes.

No te dejes condicionar, utiliza ese recurso bendito llamado oración y veras como toda tormenta es aquietada en el nombre de Jesús.

¡Un Dios que se especializa en situaciones imposibles!

Cree en Jesús y pronto escucharás ese estruendo que te recordará que ninguna cárcel es mayor que El hijo de Dios, y que hay poder en el nombre de Dios.


Autor: Fabio Miguel Pereyra

http://reflexionesbreves.blogspot.com/

Bases de autor: Hechos 16: 23 al 26