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lunes, 30 de julio de 2007

Un gran privilegio

Hace un tiempo escuchaba a alguien decir acerca de lo complejo que resulta vivir la vida cristiana, de la dificultad que representa seguir los pasos de Jesús, que no es nada fácil vivir una vida acorde a la voluntad de Dios, haciendo de la vida cristiana una imposición sufrida, más que algo que se pueda vivir como un deleite.

Esto me hizo reflexionar y me propuse el ejercicio de mirar mi vida hacia atrás, para hacer cuentas de cómo había transitado mis días hasta hoy, y si en realidad tratar de vivir una vida cerca de Dios fue algo que disfrute o lamenté.

Recuerdo cuando era un niño de ocho años y perdí a mi padre carnal, estoy seguro que hubiera sido muy difícil reponerme en mi vida a esa gran pérdida, si no hubiera sido porque creí con todo mi corazón la promesa que “el Señor estaría conmigo todos los días hasta el fin”.

Cuando me tocó transitar por el valle de sombra y de muerte no tuve miedo, porque el Señor estuvo conmigo. Luego vinieron los momentos de miedo, pude recordar sus palabras casi en mi oido, “No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes porque yo soy tu Dios que te da fuerzas, siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con mi diestra de justicia”.
Cuando llegaron las tormentas, Jesús estuvo allí para dar la orden que cese el viento y calle el mar, cuando la decepción parecía adueñarse de mi vida la fidelidad de Dios se hizo mas fuerte que nunca, demostrandome que todo pasa, pero que su fidelidad es algo inalterable.
Estoy seguro que si alguna vez tendría que vivir la escases El estará allí, para multiplicar mis pocos panes y peces en alimento para miles, que cuando el afán y la ansiedad se apodere de mi, sus palabras sonaran nuevamente, “hijito, mirá las aves del cielo, ni siembran, ni siegan, sin embargo Dios la alimenta,¿No vales tu mucho más que las aves?, que si alguna vez caigo en mi condición de humano falible El estará allí para defenderme y decirme; “El que esté libre de pecado que arroje la primera piedra, yo no te condeno, vete y no peques mas”, cuando los vientos derrumben las casas de mi alrededor yo podré estar seguro, ya que mi casa esta fundada sobre la Roca, y que si la enfermedad tocará mi hogar, las palabras finales de esa vivencias seran: “toma tu lecho, levantate y anda”


Tengo muchos sueños personales y planes pensados a futuro, algunos de la vida familiar, otros respecto a lo profesional, y quizas otros de índole ecónomicos, pero estoy absolutamente seguro que si alguna vez podría llegar a concretar todos ellos en su máxima potencia, nada nunca podrá compararse con la grandeza de haber conocido al Dios que me amó desde el vientre de mi madre, y me dio la gran oportunidad de vivir la vida con la condición de ser alguien pleno, por haberle conocido.

En ciertos momentos pienso en lo difícil, lo angustiante, lo sin rumbo, que sería vivir sin haberle conocido, y una de las incógnitas más grandes que tengo es como pueden las personas vivir lejos de Dios, siendo que el preparó una vida abundante para nosotros, quizás piense así porque tuve el privilegio de conocer lo que significa vivir bajo su cobertura.

Por lo general soy de las personas que se inclinan por el dialogo serio, formal y lógico, adepto de los conferencistas, pero por momentos me invaden las ganas de pararme en la calle y gritar como un fanático: Por favor no vivan más así, ¿No se dan cuenta de lo que se están perdiendo?

Mi conclusión final se parecen a los versos de esa conocida canción

“¿Que sería de mi si no me hubieras alcanzado, donde estaría hoy si no me hubieras perdonado?”

Quizas vivir el cristianismo a veces no resulte tan sencillo, pero no me cabe la menor duda que vivir sin Jesús es mucho, mucho mas difícil.

Mi deseo es, que tengas el mismo privilegio que tuve yo, conocer al que tiene al mundo en la palma de su mano.

La vida sin Jesús no tiene sentido, quizas algún día me anime a gritarlo por las calles.

Esta es mi forma de ver al respecto, me gustaría que me cuentes la tuya.




Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com

viernes, 27 de julio de 2007

La soledad

La realidad de nuestros tiempos nos muestra como los niveles poblacionales crecen a nivel mundial, no tengo a mano ninguna estadística confiable, pero supongo que cada diez minutos la cifra de natalidad se incrementa de a tres dígitos por lo menos, aunque puedo estar errado en mi suposición estadística.

En definitiva vivimos en un mundo con millones de personas redeandonos, lo curioso o contradictorio de esta imagen es que aunque somos millones, cada vez son más las personas que experimentan el sentimiento de soledad.

Seguramente no soy el indicado para opinar con conociendo de causa sobre este sentimiento, pero supongo que debe ser una gran carga vivir angustiado por la soledad.
Aunque también existen las personas a los cuales este sentir no les representa angustia ni lo viven como un problema, se que hay muchos a los cuales “La Soledad” les representa una gran carga la cual no pueden manejar, condiciona sus vidas, influye en la construcción de su futuro con esperanza, entre muchas otras cosas.

Como ya dije anteriormente, tanto la soledad como muchos otros sentimientos o circunstancias de la vida , que quizás hoy estemos experimentando, impone en nuestras espaldas un dura carga que llevamos, ocasionado en nuestro interior un cansancio que excede lo que podemos soportar, mostrando evidencias también en nuestro en nuestro exterior.

A veces cuando me siento a escribir temo aburrir con mis puntos de vista personales, o con mis palabras, en definitiva puede que a veces aburran o simplemente no causen efecto alguno, es probable. Pero tengo la seguridad que hay otra palabra que tiene un efecto tan grande que es capaz de transformarnos desde nuestro interior hasta nuestro exterior, y esta es la palabra de Dios.

Si la soledad, algún otro sentimiento o alguna situación ha puesto sobre tus espaldas una carga tan grande que ya no sabes como manejarla, recuerda las palabras de Jesús:

Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso

Dios nos dice que pongamos nuestras cargas en Él, ya sea que estas nos han sido dadas por el mismo Señor para que aprendamos algo o han sido impuestas por nosotros mismos como resultado de las decisiones que tomamos. Aguantar el peso de cargas que no estamos supuestos a llevar, no sólo repercute en nosotros espiritualmente, sino que nos deja física y emocionalmente golpeados.

La única condición para el encuentro que produzca el anhelado descanso se llama Fe, algo tan preciado como gratuito.

Soledad, desilusión, enfermedad, etc etc. ¿Cuál es la carga que hoy parece hacerte desmoronar?

La invitación esta nuevamente hecha, no perdamos la oportunidad de correr hacia Jesús, quien dispuesto está a llevar nuestras cargas y darnos descanso.


Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com/
Bases del autor: Mateo 11:28

sábado, 14 de julio de 2007

Una búsqueda permanente


Hace poco pensaba en las diferentes maneras en que los seres humanos optamos por vivir esta vida, me refiero a los distintos hábitos en la búsqueda de felicidad.

Al margen de estas diferentes maneras quisiera profundizar en el concepto de felicidad, ¿Qué es la felicidad?, seguramente habrá tantos conceptos al respecto como personas, es que para algunos se define de una manera, y para otros de otra.

Una teoría que he escuchado mucho en los últimos tiempos dice que no existe la felicidad permanente, y que ella solo se vive de a momentos, ligada solamente a situaciones agradables que nos toca vivir. Según este concepto solo podemos ser felices de a ratos, según la circunstancia que estemos viviendo, pero que al concluir esta “feliz” situación ella vuelve a desaparecer.

Respetando la diversidad de pensamientos, considero que este es un concepto errado, y que esta definición no corresponde a la verdadera felicidad, sino a una alegría pasajera.

Creo que la felicidad esta sumamente ligada a la plenitud, la cual es un sentimiento interior que no depende de situaciones externas, esto quiere decir que podríamos estar viviendo una situación no alegre pero al mismo tiempo sentirnos plenos y felices.
Quiero decir que la carencia de alegría no necesariamente signifique ausencia de felicidad, plenitud desde mi visión.

Lo que si esta claro a ojos de todo el mundo, es que estamos en una constante búsqueda de plenitud, ya que necesitamos sentirnos plenos y felices.

En este camino de búsqueda algunos se encaminan hacia el dinero, pensando encontrar en el la fuente de plenitud, es muy común encontrar este tipo de razonamiento: “El dinero te hace pleno y feliz”, entonces nuestros esfuerzos en la vida se acorta a la visión de hacer dinero, creyendo encontrar la plenitud.

Pero la historia nos muestra como muchas personas con dinero tomaron la triste decisión de terminar con sus vidas suicidándose, al no encontrar en el la verdadera fuente de plenitud, llenos de riquezas pero carentes de plenitud.

Alguien muy rico dijo alguna vez, soy tan pobre que lo único que tengo es dinero.

Otros por ejemplo, en esta constante búsqueda lo hacen en el placer corporal, creyendo que la exploración de diferentes hábitos en lo que respecta a lo sexual pueda darles la verdadera plenitud.

Hoy en día los diferentes movimientos a favor de la homosexualidad, lesbianismo y el libertinaje sexual crean en este mundo una tendencia hacia la búsqueda de plenitud verdadera en estos hábitos.
Quisiera aclarar que por supuesto no creo que el sexo sea algo malo ni mucho menos impuro, pero si que este no puede satisfacer la profunda necesidad interior de verdadera plenitud, y que las prácticas desordenadas inconscientemente nos hacen sembrar situaciones dolorosas y no deseadas que en un futuro cosecharemos.

Otros creen que la fama será la autorizada para darnos la tan anhelada plenitud, por lo cual el objetivo de algunas personas se limita a ser famoso, pensando que cuando se alcance esta condición la carencia interior será saciada para siempre
Como en el primer de los ejemplos podemos ver que muchos de los que han alcanzado
“fama” por diferentes motivos no se han sentido verdaderamente plenos, solo quizás alegres de a momentos.

Sería oportuno que nos preguntáramos :

¿Vivo una vida plena?

¿Por qué camino estoy buscando plenitud?


Creo firmemente que la felicidad y verdadera plenitud solo se puede experimentar a través de una relación personal con Dios, ya que solo El puede provocar en nuestro interior el saciamiento de esta necesidad.

Dice la Biblia, que debemos conocer el Amor de Cristo, el cual excede a todo conocimiento, para que seamos llenos de toda la plenitud de Dios.


Por supuesto que no condeno a quienes buscan esta saciedad por otros lares, pero si me gustaría poder compartirles la “Gran Noticia” que no existe la necesidad de buscar en estilos o hábitos alternativos, que la plenitud y felicidad verdadera solo se puede conocer cuando nos volvemos hacia Dios, ya que el quiere darnos mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, quiere abrir nuestros ojos para comprender y vivir la verdadera plenitud.


No hay felicidad y plenitud verdadera sin conocer a Jesús, ni en esta vida ni el la venidera, el ferviente deseo de este Dios de amor es que le conozcas de manera personal, para que puedas experimentar una nueva vida que ponga fin a todas tus búsquedas innecesarias.

Hoy Jesús esta a la puerta de tu corazón y te llama, si tu le abres El entrará y renovará toda tu casa.


¿Qué harás ante su amoroso llamado?




Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com

Bases del autor: Efesios 3:19

sábado, 30 de junio de 2007

La caida, una gran oportunidad

Suelo comenzar mis escritos desarrollando algún tópico en particular, para luego enlazarlo con una idea de base cristiana, costumbre que hoy modificaré para ir directamente al grano.

Esta reflexión esta específicamente dirigida a todos los que de alguna u otra manera han caído, cualquiera sea el motivo.
A los que se encuentran luchando con diferentes situaciones, que se sienten sumergidos en un abismo. Si estás luchando con alguna adicción, si algún tipo de enfermedad golpeó las puertas de tu casa, la bancarrota económica o desmoronamiento familiar hoy es la realidad que te rodea, sin importar la oscuridad que te toca vivir, si te sientes que has caído en un pozo del que no sabes como salir.
Si te sientes identificado, si hubo situaciones que te llevaron a vivir al límite.
Hoy quisiera compartir contigo una verdad que puede cambiar tu triste realidad.

Muchas son las personas que en sus vidas han caído, pero de ese mismo grupo de personas hay dos clases distintas, las que hicieron de su caída una tragedia para nunca mas sobreponerse, y las que entendieron que de alguna manera ella representó “La gran oportunidad” de levantarse para siempre.

Hay un principio bíblico establecido por Dios que dice así:

Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en El Señor tendrán nuevas fuerzas, levantarán las alas como las águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán.

Es común que nosotros hayamos planeado nuestra vidas sin darle a Dios una parte vital en ella, es que la tendencia natural así lo demuestra, planeamos, vivimos y proyectamos en nuestra propia inteligencia, confiando en que nuestro intelecto y capacidad son suficientes para solucionar cualquier adversidad posible.
Y mientras esta fórmula mentirosa siga funcionando es mucho más común que nuestro acercamiento a Dios parezca inútil e innecesario, creyendo que la fe es solo para los más débiles o ignorantes.

Pero en oposición con esto, es común también que decidamos buscar a Dios cuando todo no esta tan bien, esta búsqueda crece acorde a la circunstancia adversa que estamos viviendo.
Quisiera que sepas que esto no le preocupa a Dios, y que El no nos rechaza por nuestras búsquedas “interesadas”, ya que la mayoría de nosotros nos acercamos en estas condiciones.

Cuando todo brilla no es necesario buscar a Dios pareciera, pero cuando hemos caído y estamos desesperados la búsqueda se convierte en la alternativa.

Dios quiere que sepas que tu caída es un tiempo de “oportunidad” para levantarte nuevamente, en ciertas circunstancias El permite nuestra derrota, para que luego conozcamos la verdadera victoria.

Vemos como el pasaje bíblico ya nos ponía en alerta al respecto, que hasta los más jóvenes se cansarían y caerían, pero que los que “confían en el Señor” tendrían nuevas fuerzas para levantarse como las águilas.

Una de las características del águila es que es una de las aves que se enseñorea de los aires, sobre las demás aves, pero que primero vive períodos duros donde hasta se pone en juego su vida, pero se vuelve a levantar sobre los aires, sobreponiéndose a la circunstancia adversa, para luego tener una visión distinta.

El águila posee un tipo de visión mayor que cualquier otro animal, inclusive a la del ser humano, puede ver a su presa desde los aires a kilómetros de distancia, en un vuelo por sobre los 3000 metros de altura.

Este es tiempo de confiar en alguien con el poder suficiente para cambiar cualquier circunstancia.
Si las situaciones que te llevaron al límite pareciera que no te dejan lugar para otra cosa que el fracaso, hoy se renueva la oportunidad de confiar en Jesús. Un Dios de amor dispuesto a llevar tu carga, hacerte descansar, y a traer una restauración integral a tu vida.

Quiere Jesús que le conozcas, para que te levantes como el águila, con una visión renovada, para que lo que hoy vela tu entendimiento sea quitado.

¿Has caído nuevamente?

Dios quiere extenderte hoy su mano.

Vuelve hacia aquel que quiere levantarte para siempre: “Jesucristo”



Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com
Bases del autor: Isaías 40:30

lunes, 25 de junio de 2007

Un vínculo para siempre

Diversas son las maneras en que los seres humanos nos relacionamos entre si.
Es que en nuestro diseño original fuimos creados con esa profunda necesidad de relacionarnos, y en esta necesidad, son muchas las diferentes maneras de hacerlo.

En la búsqueda de satisfacción relacional, los vínculos familiares, de amistad y amorosos, son los principales que conforman la lista de los que más nos influyen.
Hijos que necesitan de sus padres, padres que necesitan de sus hijos, esposos, novios, abuelos, amigos, tíos, etc, etc.
Todos desde su lugar, cada uno acorde a su rol de acción, en las diferentes etapas de nuestra maduración como personas nos aporta un importante legado.

Con el paso del tiempo vamos creciendo, y nos vemos en la necesidad de establecer vínculos confiables, lejos de entender psicología, ni mucho menos, creo que en definitiva todos tenemos una carencia interior a ser saciada en lo que respecta al relacionamiento, y esta es la de “amar y ser amado”.

En varias oportunidades, la ciencia comprobó que si un niño recién nacido recibe todo tipo de asistencia en lo que respecta a necesidades alimenticias, físicas y médicas, pero no recibe ningún tipo de afecto y amor, serían altas las posibilidades que el niño muera, ya que el amor es una necesidad fundamental en nosotros, arraigada desde la misma concepción.

Quisiera detenerme, solo en algún aspecto de nuestra actividad relacional y la interacción entre nosotros.
A lo largo de las diferentes etapas, estamos en contacto con otras personas, ellas nos brindan un vínculo que repercute en cada uno de nosotros de una manera diferente. Depende del tipo de cercanía o valor que represente esta para nosotros, la repercusión del vínculo puede ser menor, como muy importante.

En otras palabras, los efectos de una relación fuerte, puede desembarcar en conflictos graves, como en una construcción positiva de nuestra personalidad.
Vínculos como la paternidad, pueden influir de manera tan significativa en el ser humano, que como resultado final de esta influencia, sea afectado todo nuestro futuro en manera significativa, determinando así, en muchas áreas para el individuo éxito o fracaso. De la misma manera, un esposo u esposa puede construir en su cónyuge algo de inmenso valor, al mismo tiempo de poder crear todo lo contrario.
La amistad u otros, son también herramientas capaces de causar efectos que pueden marcar la vida de las personas, como ya vimos anteriormente, en forma positiva o negativamente.

En ocasiones, lo negativos de las relaciones, son disparadores de frustraciones que acompañan a las personas de por vida. Otras en cambio, con el efecto positivo de ellas, condicionan al éxito a sus receptores.

Por un momento, sería oportuno que pienses como han repercutido en tu vida las relaciones humanas que te han tocado vivir, las de diferentes índoles. Te has preguntado alguna vez, ¿que construyeron en ti, y que han destruido?

Resumiendo esta primera parte, y siendo redunde con el mismo concepto, podríamos reiterar lo trascendental de los vínculos afectivos y relacionales para el ser humano, basados en la importante necesidad de: “amar y ser amado”

Pero si de perdurabilidad hablamos, podríamos marcar que ninguna de las relaciones humanas mencionadas, transcienden las barreras del tiempo.

Por diferentes causas, estos vínculos humanos se ven limitados con el paso del tiempo, y por más positivas o negativas que sean, o hayan sido, todas, tienen una duración limitada.
Las distancias geográficas, la enfermedad, las confrontaciones o desacuerdos, el paso del tiempo, y en el más terminante de todos, la muerte, establecen la realidad que las relaciones humanas no son eternas.

Estas interrupciones, hacen que la finalización de estos lazos afectivos produzcan también serías consecuencias en nosotros.
Para este caso creo oportuno el siguiente concepto: “el amor implica dolor.”

En resumen, lo que finalmente quería destacar, por más buena o mala que hayan sido o sean nuestros vínculos humanos, todos en su totalidad, no son perdurables a través del tiempo.

En mi convicción personal, e incluyendo este tópico al cristianismo puro, si hay un tipo de relación que esta planteada como un vínculo eternal, un tipo de relación que fue finamente planeada con el objetivo de romper las barreras del tiempo.

Sus raíces están cimentadas sobre verdades espirituales, es que Dios decidió romper el muro que separación que existía entre El y el hombre.

Ese muro que dividía, y no permitía que podamos relacionarnos libremente con Dios se llama pecado, pero en el plan maestro del creador supremo, estuvo la decisión de enviar a su hijo Jesús, para que el muro sea derribado, y por su intermedio establecer una nueva relación de comunión con cada uno de nosotros en manera personal.

Dice La Biblia en Juan 10:10

El ladrón vino para hurtar, matar y destruir, pero Jesús vino para que tengamos “vida” y vida en abundancia.

Esta abundante vida, solo es patrimonio de los que decidieron establecer una relación personal con Jesús, decisión que nadie debería tomar a la ligera, ya que tiene efectos muchos más ricos e importantes que cualquier otro vinculo humano.

Nuestra necesidad prioritaria de “amar y ser amado” solo puede ser canalizada de una manera perfecta a través de Jesús.

Alguien dispuesto a darte vida, una vida abundante que saciará nuestra necesidad interior de manera plena.

Es tiempo de reflexionar:

¿Estas viviendo una vida abundante?

Si no estás seguro que así sea, creo es tiempo de decidir entablar una relación que excede todas las barreras posibles.

La iniciativa ya fue tomada por Dios, y fue también un amor que implicó dolor, ya que el plan fue entregar a su propio hijo para que este nuevo vínculo de comunión entre El y tu sea posible.

Hay una vida abundante esperando por ti.

¿Has decidido que hacer al respecto?



Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com/

miércoles, 13 de junio de 2007

Un nacimiento por decisión propia

Desde mis once años y hasta los veintiuno pertenecí a cierta comunidad cristiana.

Allí adentro pude aprender muchas cosas, desarrollé una parte de mi necesidad de servicio a Dios. De ese lugar me lleve muchas experiencias, algunas que me ayudaron y otras que no tanto, pero de todas maneras agradezco a Dios todo lo que pude vivir en ese lugar, toda mi adolescencia, mis amigos de esa época, los cuales muchos permanecen hasta el día de hoy, son un grato recuerdo de esos días.

Muchas fueron las personas que allí conocí, algunas me influenciaron para bien, invirtieron tiempo en mí, ayudándome cada vez que como jovencito no sabía cual era la mejor manera de actuar ante tal o cual circunstancia. Hoy agradezco a esas personas que de casi niño grabaron en mi lo que significa la vida cristiana, inversión que me sostuvo en momentos difíciles de mi vida.

Es que aprendí a vivir confiando en Dios, y que pase lo que pase, El nunca me iba a dejar ni abandonar, sea cual sea la situación, es que ese era parte del mensaje que siempre escuchábamos.

Pero al margen, siempre hubo algo que me llamaba poderosamente la atención. Dejando de lado las gentes que con un corazón sincero estaban en una búsqueda de Dios, estaban las otras.

Personas que por años escuchaban cada fin de semana mensajes que Dios quería construir en nosotros, palabras que si uno las ponía en práctica aparejaban un cambio rotundo en las acciones, formas de pensar y de actuar. Sin embargo no podía entender como algunas de ellas, asistía siempre a las reuniones, conocían por años el mensaje que cambia las vidas,y en su vida particular nunca reflejaba lo que decían que profesaban.

Siempre me preguntaba, como es que después de tantos años de escuchar lo que Dios quiere de nosotros, solo nos dediquemos a criticar a los demás, a tomar oposición con mi prójimo solo por diferentes maneras de ver algunas cosas, o por deporte mismo.
Fue con el tiempo que aprendí, que pertenecer a cualquier ámbito cristiano, sea cual sea este, no convierte a nadie en un hijo de Dios, y que las tradiciones, las costumbres religiosas, no es algo que nos de la garantía de ser un hijo de Dios.

Entendí que si alguien nace en un garage o en un parking, eso no significa que te convierte en un auto, y que crecer dentro de un ámbito religioso tampoco eso te convierte en hijo de Dios, y que es sumamente necesario tomar una decisión concreta para alcanzar dicha condición.

Observemos lo Jesús le dijo a un hombre de un alto rango eclesiástico de su época, alguien que se destacaba por ser un constante buscador de la voluntad de Dios.

Una noche, un fariseo llamado Nicodemo, fue a visitar a Jesús y le dijo:

“Maestro, sabemos que Dios te ha enviado a enseñarnos, pues nadie podría hacer los milagros que tú haces si Dios no estuviera con él.

Jesús le dijo:
“Te aseguro que si una persona no nace del nuevo no podrá ver el reino de Dios”

Nicodemo le preguntó
“¿Cómo puede alguien ya viejo nacer de nuevo?
¿Acaso puede entrar otra vez en el vientre de su madre?

Jesús le respondió
“Te aseguro que si uno no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
Todos nacen de padres humanos: pero los hijos de Dios solo nacen del espíritu.

No te sorprendas si te digo que es necesario Nacer de Nuevo.
Yo, Jesús, tengo que ser levantado en alto, para que todo el que crea en mí tenga vida eterna”


Quisiera determe en algunos aspectos de esta charla de Jesús y Nicodemo.

Lo que primero me llama la atención, es que Nicodemo siendo un hombre de buen nombre y con una basta experiencia religiosa, se acercó a Jesús haciendo énfasis en las señales, milagros y obras que a simple vista se pueden ver y maravillar a cualquiera, diciéndole; “Maestro, sabemos que Dios te ha enviado a enseñarnos, pues nadie podría hacer los milagros que tú haces si Dios no estuviera con él.


Sin embargo, Jesús lo confrontó con algo mayor, le planteó la necesidad de nacer de nuevo.

Es común en nosotros, acercarnos a Dios buscando sus favores, sus milagros, sus respuestas, lo que no está mal, pero Jesús quiere antes de todos estos beneficios, confrontarnos con una necesidad mayor, necesitamos nacer de nuevo.

¿Pero como es esto?, te preguntaras. A ninguno de nosotros se nos pregunto si queríamos nacer, para estar hoy aquí en este mundo, nunca obtuvieron nuestro permiso para llegar a esta tierra, eso es algo que no sucedió por decisión nuestra.
Es que ese fue el nacimiento en la carne, pero hay otro tipo de nacimiento tan importante como el primero, y es el nacimiento del espíritu.

Un nacimiento que implica una decisión nuestra, que no queda librado al azar, y que es que nos da la posibilidad de ser hijos de Dios.
No importa a que corriente religiosa pertenezcamos, podríamos estar toda nuestra vida siendo simples oidores, como muchos que conocí, pero que no tomaron la decisión de nacer del espíritu.

Quizás te suene muy místico todo esto, pero el nacer del espíritu es solamente reconocer que somos pecadores y que solo a través de Jesús podemos encontrar salvación, reconocerlo como nuestro salvador, por medio de su sacrificio en la cruz, expresándole así nuestra necesidad de querer ser hechos hijos de Dios.


Esta decisión trae efectos muchos mas importantes en nuestras vidas que cualquier otra.
Nos pone en la condición de Hijos y no de simples oidores de El.

Por tal motivo, es sumamente necesario que te preguntes si alguna vez has tomado la decisión.

Si fuera que no, me gustaría poder ayudarte en este aspecto, sería una alegría para mí, que puedas contactarme.

Ya que Jesús quiere confrontarte en manera personal, para que esta vez puedas ser tú el que decidas:

¿Quieres nacer de nuevo?



Autor: Fabio Miguel Pereyra

http://reflexionesbreves.blogspot.com/


Bases del autor: Juan 3

jueves, 31 de mayo de 2007

De lo multitudinario a lo personal

Las años siguen su curso, todo cambian mas rápido de lo que esperamos, la tecnología avanza y ciertos conceptos de los tiempos modernos nos obligan a adecuarnos a nuevas estructuras.

Pertenecemos a un mundo que crece a niveles poblacionales, esto sucede casi sin que lo podamos percibir, en algunos países orientales hasta es necesario ganar terreno a los recursos fluviales, todo para encontrar lugar físico, necesario para el desarrollo de las personas, y así encontrar lugar para albergar a las masas.

Por mi actividad laboral, estoy relacionado con una corporación, antes he estado relacionada con otra, y lo que veo en común entre estas, es que debido a la necesidad de manejar grandes volúmenes de información, todo esta codificado, aún las mismas personas.

Un ejemplo claro, es que en dichas corporaciones, la mayoría de las veces, somos identificados con un código o ID.
Algunos de estos ejemplos podrían ser: para los sectores de recursos humanos tengo asociado un número de legajo, para el de ingreso a la red informática usuarios codificados y claves de accesos, para el de telecomunicaciones un código de salida para poder realizar llamadas locales o internaciones, estos son solo algunos de los ejemplos, podría así describir muchos otros.

La operatoria me obliga, que para cada una de las actividades que necesito realizar como individuo, sea necesario tener un número o código asociado.

Por otro lado, pero en el mismo sentido, es muy común que para el manejo poblacional desde las áreas gubernamentales, también sea necesaria esta operatoria.
Las estadísticas reflejan nuestra realidad personal en tan solo números. Por ejemplo, aquí en la Argentina, y estimo que en otros países será muy parecido, si lamentablemte alguien tuviera una pérdida de su poder adquisitivo a niveles mínimos, seguramente ayudará a contribuir en el crecimiento de estadísticas, que reflejan el índice de pobreza de la nación, o que si fuera que es empleado o desempleado, ayudará al fortalecimiento de los índices de las tasas de ocupación laboral.

¿Que quiero graficar con todo esto?, te preguntaras.

Noto que por una necesidad organizacional del ser humano, en muchas oportunidades y para el manejo de las masas, es necesario reducir nuestra individualidad a números, perdiendo así nuestro nivel personal, reduciéndonos tan solo a numerología.

Es que para este tipo de tarea se hace imposible personalizar, creando la necesidad de limitarnos a ser números, seguramente tiene que ver con una limitación natural del ser humano.

En contra posición con esto, quiero traer a nuestra memoria lo que sucedió cuando Jesús se involucro con las multitudes.

La historia narra que un día, Jesús estaba en medio de una multitud, mucha gente lo seguía y se amontonaba alrededor de El. Entre esa multitud estaba una mujer que desde hacia doce años tenía una enfermedad que le hacía perder mucha sangre. Había gastado todo lo que tenía en médicos, pero ninguno había podido sanarla. Ella se acercó a Jesús por detrás, tocó su manto y enseguida quedó sana.



Entonces Jesús preguntó a la gente:

“¿Quién me tocó?”

Pedro le dijo:
“Maestro, ¿no ves que todos se amontonan a tu alrededor y te empujan?”

Pero Jesús volvió a decirles:
“Estoy seguro de que alguien me ha tocado, pues sentí que poder salió de mi”

Cuando la mujer vio que ya no podía esconderse, se arrodilló delante de Jesús. Luego, frente a todos, contó por qué toco el manto de Jesús y cómo de inmediato había quedado sana.

Jesús entonces le dijo a la mujer:
“Hija, fuiste sanada porque confiaste en mí. Puedes irte en paz.”


Opuestamente al inicio de esta reflexión, vemos como en medio de la multitud, Jesús pudo personalizar y ver individualmente a esta mujer enferma, aún en medio de la muchedumbre.
Ella no fue un número más para El, que solo pase a sumar la estadística de sus seguidores, El pudo ver la necesidad personal, aún en medio de las masas.

Cuando todos lo estaban empujando y apretando, El pudo distinguir que alguien en particular lo había tocado.

Desde el punto de vista lógico lo que Jesús pregunto suena algo “tonto” o en el mejor de los casos sin sentido, ¿Cómo se le ocurre preguntar quien me ha tocado con semejante nivel de amontonamiento humano? Pero El insistió, y volvió a preguntar: “¿Quién me ha tocado?”

Será que Jesús pudo ver lo que otros no podían ver, la fe de esta mujer depositada en El, y no solamente pudo ver, sino también sentir, ya que poder salió de El.

No conozco tu actual situación, tampoco las vivencias que hoy estas atravesando, pero me atrevo a decir con total convicción que este es un tiempo de oportunidad. Tiempo en el cual Jesús puede y quiere verte en medio de la multitud, porque esta deseando tu sanidad en lo que respecta a todas las áreas de tu vida.

Quizás te sientas identificado con esta mujer, por haber gastado todo lo que tenías, en la búsqueda por diferentes lugares, pero aún así no poder encontrar solución a tu carencia.

No creo que el manto haya tenido ningún poder mágico, fue tan solo la fe depositada en el tiempo, y en la persona correcta.

Este es tu tiempo oportuno de acercarte con fe, para hallar la respuesta a las carencias que te oprimen. Sucede que a veces la simplicidad de relacionarse con un Dios de amor sea tan accesible que dudemos que lo único que necesitamos para el encuentro sea fe, pero es el único requisito, ya que sin ella es imposible agradar a Dios.

Escribo por necesidad personal, para poder extender lo que creo es el mensaje que da vida, un mensaje que Jesús pidió que extendiéramos por todo el mundo, para que hoy puedas encontrar el oportuno socorro que necesitas.

Todavía estas a tiempo de tomar la decisión más importante que te puedas imaginar, una decisión simple, pero con repercusiones que exceden lo terrenal, conocer de manera personal a Jesús.

Un Jesús que te esta buscando en medio de la multitud.



Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com/


Bases del autor: Lucas 8:43

viernes, 25 de mayo de 2007

Tuve hambre y me diste de comer

Denominaciones cristianas, se suponen que todas son seguidoras de Cristo, pero sucede que aunque hay un solo Jesús muchos son los diferentes movimientos, algunos muy distintos entre si, y otros no tanto.

En ciertas oportunidades veo como una competencia entre estos, cada uno exaltando y haciendo valer su propia doctrina y marcando los errores de las demás.
Quizás en alguna forma, pareciera como que hacemos mucho mas énfasis en todo aquello que por doctrina cristiana (y solo me refiero a las denominaciones dentro del cristianismo) nos separa, que lo que nos une, por lo menos ese fue mi caso en algún tiempo.

Es que para mi forma equivocada de ver, si no cumplía rigurosamente lo que “mi doctrina” cristiana establecía, quizás pensaba que el grado de aceptación de Dios sobre esa persona era menor, realmente estaba muy equivocado.

Con este tópico no quiero decir que cada uno debe crear a gusto personal una nueva denominación, ni que la existencia de las mismas sea un error, solo que entiendo que es casi un deber la sana convivencia entre los diferentes movimientos.

Al respecto, hoy quisiera recordarles las palabras de una mujer, nacida en la ex Yugoslavia, su nombre fue nombre Agnes.

Ella fue alguien que vivió su vida consagrada a Cristo, pero si de doctrina cristiana nos tendríamos que sentar a discutir, creo que personalmente tendría una gran lista con diferencias bien marcadas, y que sobre algunos temas referentes a doctrina tendría una gran lista con argumentos, válidos para que prevalezca mi posición, en lo que a doctrina respecta.

Pero viendo el fruto de su obra, su forma de pensar, proceder y el testimonio explícito que dejó, no puedo más que reconocer en ella una mujer de Dios.

Para entender un poco más de que les hablo, sería oportuno conocer algunas de sus expresiones y vivencias, ya que si sabemos como piensa alguien, si ese alguien es honesto en sus expresiones, creo que podemos conocer que es lo que hay en el corazón de esa persona.


Agnes, vivió una vida de servicio a Cristo, su ministerio se extendió a lo largo del mundo, y debido a su tarea recibió muchos reconocimientos a nivel mundial, alguna vez aceptó recibir el premio novel de la paz.

Ella fundó muchas congregaciones, ayudó a los más débiles, y como consecuencia de su amor por Jesús dejó todo por servirlo.


En cierta oportunidad, cuando una importante periodista italiana la entrevistó, y con motivo de su “éxito” en la fundación de muchas congregaciones y de ser condecorada con el premio novel de la paz, le preguntó lo siguiente, esperando recibir una respuesta vinculada con su premio o reconocimiento.

Periodista: “Agnes, en su vida ha cosechado muchos premios, ha fundado varias congregaciones, que se están extendiendo por todo el mundo, ¿Cuál ha sido el acontecimiento más importante que ha tenido en su vida?”

Agnes: “Le diré, sin temor a equivocarme, que el acontecimiento más importante que he vivido en mi vida ha sido mi encuentro con Cristo, Él es mi sustento y mi vida.”

Periodista: “¿Y puede hablarme de Él?”

Agnes: “Cristo es el amor para ser amado, el camino para ser recorrido, la verdad para ser proclamada, la vida para ser vivida.”

Estas fueron algunas otras de sus expresiones:

(*)
“En la vida moderna muchos buscan un golpe de suerte, un negocio redondo, una operación maestra, capaz de solucionar para siempre todos sus problemas y sus anhelos de felicidad. Y lo buscan en el dinero, en el poder, o en otros ídolos que ofuscan el corazón humano. Nada más engañoso y fugaz. La aventura más apasionante, el acontecimiento mas sobrecogedor que un hombre puede tener en la vida, es, sin lugar a dudas, el encuentro con Cristo.”



“El aborto es un homicidio en el vientre de la madre… Una criatura es un regalo de Dios. Si no quieren a los niños, dénmelos a mí.”


Este era su texto bíblico preferido:

Porque yo tuve hambre y me diste de comer, estaba desnudo y me abrigaste, enfermo y me curaste, sin techo y me alojaste en tu casa. Por cuanto lo hiciste con cada uno de estos más débiles, lo hiciste conmigo, dijo Jesús.

Ojala algún día, y solo como una consecuencia de amor por Cristo yo pudiera llegar a tener el diez por ciento del fruto de Agnes, ya que no puedo más que reconocer que ella fue alguien que predicó a miles, pero la mayoría de la veces sin la necesidad de abrir su boca, renunció a muchas comodidades, pudo ver a Cristo en cada enfermo, hambriento y necesitado.

Por lo menos para mí, ella fue un gran ejemplo digno de imitar, aunque no comparta algunas doctrinas.
Agnes murió en 1997, y hasta el día de hoy sus frutos influencian a muchos a vivir para Jesús, quizás sea porque ella pudo llevar a la práctica sus convicciones y no solo dejarlas morir en simples expresiones.

Agnes fue una preciosa sierva de Dios, que peleó la batalla de la fe, pero quizas su nombre no te represente demasiado, porque en realidad fue mas conocida como Teresa de Calcuta.


Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexionesbreves.blogspot.com/

*Frases extraídas del libro: Testamento, de Pedro Arribas Sánchez.

sábado, 19 de mayo de 2007

Dar vuelta la frase

Frase excusadoras, palabras que de alguna manera intentar justificar nuestras actitudes, y que en ciertas circunstancias pareciera que repetirlas nos genera una cierta dosis de autoridad, respaldo y justificación.

Nosotros, los cristianos, muchas veces somos los dueños proclamadores de algunas de estas frases. En más de una oportunidad cuando a alguna persona se le pregunta sobre su vida de relación con Dios responde: Yo tengo a Dios.

Pareciera que repitiendo esta frase uno adquiere un “nivel de santidad” superior.

Pero a veces, nos vemos involucrados con actitudes, formas de reaccionar o actuar que justamente dista mucho de la repetida frase: Yo tengo a Dios.

Creo firmemente, que si somos cristianos debemos amar a los demás, tarea no siempre fácil, estar alegres y vivir en paz con todos, ser pacientes y amables ,tratar bien al prójimo, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlas nuestros malos deseos.

No intento hacer de esto una lista de “obligaciones” o “tareas” que debamos cumplir rigurosamente para ser poseedores de la eternidad, contrariamente a esto, deberían ser solo una consecuencia de vivir una vida de amistad con Dios. No me imagino caminando por las calles con una lista en mi bolsillo que me tenga que recordar: Tengo que amar a los demás, tengo que ser humilde, etc etc, definitivamente no, hay acciones que solo son consecuencia de algo, y este es el caso.

¿Será que solo esta será misión posible de algún super heroe de la portada de este post?, ¿batman, superman o la mujer maravilla?, la respuesta a esta broma es otra vez es no.

Si como cristianos nos cuesta vivir con aquello que debería ser lo que caracterice nuestra vida, si esto nos resulta muy difícil aplicar a nuestra personalidad, o está muy lejos de nuestra realidad, quizás sea momento para reflexionar en lo que a menudo le escucho decir a un amigo, dando vuelta la frase del comienzo, para ya no mas excusarnos más.

Si tienes a Dios, esa es una verdad inmensa, pero:

¿Cuánto tiene Dios de ti?

El que tiene oídos para oír que oiga.




Autor: Fabio Miguel Pereyra
http://reflexioenesbreves.blogspot.com/


Bases del autor: Galatas 5:22 y 23

jueves, 10 de mayo de 2007

Buenas obras

Filipenses 1:6


Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.


Meditación

"Mas el que endurece su corazón caerá en el mal" (Proverbios 28:14)


En su lecho de muerte, un hombre estaba lleno de temor por la incertidumbre de lo que le esperaba. Trató de consolarse recordando las muchas veces que fue a la iglesia.Se dijo: "He sido un buen hombre, nunca he hecho intencionalmente daño a nadie. Como esposo y padre he sido bueno, fiel y abnegado. He tratado siempre de ser buen ciudadano; he ayudado muchas veces en la iglesia. Dios conoce mi corazón. Sé que Él me dejará entrar al cielo".


Es cierto que Dios conoce a muchas personas como la del ejemplo citado. Pero la pregunta no es si Dios nos aceptará, sino si vamos a aceptar a su Hijo Jesucristo.Muchos creen que Dios lleva una lista de las cosas buenas y malas que hacen, y que cuando estén en su presencia la balanza se inclinará a favor de ellos.El único problema con esa creencia es que contradice la Palabra de Dios. Jesucristo dijo: "Nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6).


La persona que asiste a la iglesia y oye las enseñanzas de la Palabra de Dios y no toma ninguna decisión, está corriendo un gran peligro.


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Meditación extraida de http://www.testificando.com/

martes, 8 de mayo de 2007

Paz sin lógica

Vivimos tiempos complejos, desde lo social a lo individual, muchos son los factores que alteran la paz a nivel mundial, pero también muchos otros los que nos alteran a nivel personal.

Dejando de lado la gran problemática de falta de paz en el mundo, que lejos esta de ser Disney, el cual necesitaría páginas y páginas para hablar, aunque sea un poco al respecto, preferiría hoy centrarme en la falta de paz en lo individual.

A menudo vivimos situaciones que no esperamos, y que quizás nos lleven a un terreno donde si hubiéramos podido optar, no lo hubiéramos hecho. Situaciones que como resultado final nos quitan la paz. Muchísimos podrían ser los motivos, para algunos podría ser alguna enfermedad, para otros problemas económicos, falta de trabajo, etc, etc, y así podríamos hacer una lista interminable.

Pero sin detenernos en algún ejemplo en particular, al final de la historia el desenlace es el mismo.

Quien de nosotros no ha vivido alguna situación donde la misma circunstancia lo ha llevado a la encrucijada final de la falta de paz.

Para muchos, el dinero es sinónimo de ella, la estabilidad laboral o una abultada cuenta bancaria. Pero en mi forma de ver las cosas, creo que llega un momento donde inclusive los poseedores de estos beneficios tampoco les alcanza el dinero, como fuente emanadora de paz, y erróneamente, continuando así la búsqueda por otros lares.

Vemos como a lo largo de la humanidad, grandes celebridades o personas de una gran fortuna, tomaron la peor decisión, el suicidio.

Parecería como que, estamos en la constante búsqueda de cubrir esta necesidad interior, y que equivocadamente una y otra vez queremos suplir con factores externos, al pensar que ellos cubrirán esa falta tan profunda.

Hay situaciones donde creo, hasta es difícil de explicar las vivencias, porque solo tiene el real valor para el dueño de la experiencia.

Hace menos de una año, lamentablemente, tuve que vivir la pérdida de un ser querido del seno de mi familia, son esas situaciones donde pareciera que de repente, uno debe bajarse del ritmo que las obligaciones y responsabilidades nos imponen, para confrontarnos con una de las realidades de nuestro paso por esta tierra, la muerte.

Fue ese uno de los momentos donde pude experimentar como una gran realidad las palabras que Dios dejó para nosotros:

“Dios les dará, esa paz que la gente del este mundo no alcanza a comprender, pero que protege su corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.” (Juan 16:33)

Es esa paz que sobrepasa todo entendimiento humano, toda lógica.
Recuerdo que estaba triste, pero no desesperado, dolido por una pérdida temporal, pero con una gran paz y tranquilidad interior, que solo puede ser patrimonio y entendida por aquellos que alguna vez han tomado la decisión de seguir al dueño de la paz verdadera.

¿Estas viviendo alguna circunstancia especial que te hace desesperar?

Jesús te quiere decir:

“Estas cosas les hablé, para que en mi tengan paz. En el mundo tendrán aflicción, PERO confíen, Yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33)


Que alegría me da todo lo que continua a la palabra “PERO”, porque muchos son los que viven solo la primera parte, “En el mundo tendrán aflicción”. Gracias a Dios que no termina allí, porque Jesús ha vencido al mundo.

Y eso significa que quiere darte esa paz, que va mas allá de cualquier lógica humana, El quiere darte esa paz que dejo para ti, pero no como el mundo la da.


Una paz que excede todo conocimiento, disponible para todo aquel que la busca.

Pero solo hay un lugar para hallar el oportuno socorro: JESUCRISTO.

Corre hacia El, y encontrarás la verdadera paz.



Autor: Fabio Miguel Pereyra

domingo, 6 de mayo de 2007

Cuanto vales?


¿Alguna vez te hiciste esa pregunta?, si no es así, quizás esta sea una buena oportunidad para que te detengas cinco minutos y te la hagas, ¿cuanto vales?
Cual es el valor que crees que tú tienes, y si fuera que crees que es mucho o poco, ¿estás seguro que condice con la realidad?

Para responder esta pregunta, tendríamos que analizar el factor que determina el valor que nos asignamos. En muchos casos hemos comprado la opinión de otras personas, respecto de nuestro valor, y en virtud de esa calificación manejamos nuestras vidas, tomando decisiones, condicionados por ese valor asignado.

Escuche de personas que han crecido con el discurso de sus padres u otra autoridad, diciendo que eran incapaces de alcanzar ciertos logros, o no aptos para realizar tal o cual actividad. Seguramente el niño que crezca escuchando acerca de el que no puede, o que no sabe, o que no sirve, seguramente desarrollará una personalidad con áreas de inseguridad, ya que compró esos discursos que le robaban cualquier dosis de confianza en si mismo.

En mi opinión es muy importante lo que creemos acerca de nosotros, ya que actuamos de acuerdo a lo que creemos que somos, por ejemplo, si tu crees que no tienes condiciones para poder estudiar, es más que probable que nunca pienses en iniciar una carrera universitaria, ya que tu creencia acerca de ti mismo te condicionará, y por consiguiente abortará muchas posibilidades de superación en lo intelectual o profesional.
Vemos así, como la estructura de pensamiento nuestra o de terceros nos condiciona.

¿Pero que sucede cuando el valor que compramos acerca de nosotros no es el real?


En nuestra sociedad, por lo menos en la cultura occidental, esta muy arraigo el siguiente concepto: Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales, para muchos el valor de las personas está en sus recursos económicos. Este concepto, influencia a muchos, creando así pocos valiosos y muchos sin valor.

Llevando este tema hacia lo transaccional, si pensamos en el valor de algún objeto preciado, si podemos darnos cuenta del valor que tiene, y esta dado firmemente y reflejado en su precio. Dejando en claro que lo que vale mucho tiene un precio muy alto.

Como cristiano, no pude más que buscar una respuesta en donde creo es el lugar correcto, La Biblia.

De tal manera, amó Dios al mundo que ha dado a su único hijo, para que todo aquel que en El crea, no se pierda mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

Dios pagó un precio muy alto, entregó a su propio hijo por nosotros, precio de sangre, esto me hace pensar que el valor que nosotros tenemos para Dios es muy alto, tal es así que entregó a su propio hijo por amor a nosotros. Nadie tiene mayor amor que este, que entregó la más preciado por ti y por mí.

Lejos estoy de querer escribir algún texto romántico, o una simple reflexión de amor, no es mi intención escribir líneas que suenen bonitas ni agradable a los oídos, solo trató de plasmar en esta reflexión lo mismo que en todas las otras. La muerte de Jesús en la cruz no forma parte de una fábula que pasó de generación en generación, fue un hecho histórico y real, que tiene repercusión hoy sobre tu vida, no es solo para aquellos que pertenecen a cierta elite, ni para ningún grupo religioso en particular. Jesús esta dispuesto a darte una vida abundante en todo sentido.


El te dice:
Tú no me has elegido a mí, sino que fui Yo quien te eligió a ti. (Juan 15:16)

Por mucho tiempo, al pertenecer a cierto grupo religioso con labores caritativas, pensaba que quizás yo era una buena persona por tomar la iniciativa de “estar” dentro de las cuatro paredes de una iglesia y hacer buenas obras. Cuan equivocado estaba, y cuan ignorante fui, al pensar que la iniciativa fue mía. Gracias a Dios hoy puedo entender que El me buscó primero a mi, y que lo mió solo fue tomar la decisión de decirle si a su invitación.

Seas quien seas, Jesús te esta buscando, y no le importa tu condición, ni tu color, ni tu religión, solo le importas tú.

El no tiene un grupo en particular a donde quiera llegar, El le responde a quien le llama, a todas las clases sociales, a todos los credos, a los agnósticos o ateos, repetiré la frase de un amigo: Aunque no creas en Dios, El sí cree en ti.

La invitación es para todos, ese fue el motivo de su muerte voluntaria en la cruz, poder establecer una relación personal contigo, vino para que tengas una nueva vida abundante.

Volviendo al principio de la reflexión, creo que para Dios valemos mucho, ya que pago muy caro por nosotros, y ese es el real valor de nuestras vidas, y debería ser solo ese concepto el que nos influencie.


Este es tiempo de acercarse a Dios!
En nuestras inseguridades, quiere mostrarnos el camino a seguir, darnos las respuestas que necesitamos a todas nuestras preguntas.

Cuando dices…
“No puedo resolver las cosas…”
Dios te dice: “Yo dirijo tus pasos” (Proverbios 3:5-6)

Cuando dices…
“Me siento muy solo…”
Dios te dice: “No te dejaré, ni te desampararé” (Hebreos 13:5)

Cuando dices…
“Tengo Miedo…”
Dios te dice: “No temas, que yo estoy contigo” (Isaías 41:10)


Cuando dices…
“Estoy muy cansado…”
Dios te dice: “Yo te haré descansar” (Mateo 11:28-30)

Cuando dices…
“Es imposible…”
Dios te dice:”Todo es posible” (Lucas 18:27)

Cuando dices…
“Yo no lo puedo hacer…”
Dios te dice: “Todo lo puedes hacer” (Filipenses 4:13)

Cuando dices…
“No sé como seguir…”
Dios te dice: “Yo te enseñaré el camino” (Salmo 32:8)

Cuando dices…
“No merezco perdón…
Dios te dice: “Yo te perdono” (1°Juan 1:9)

Cuando dices…
“Nadie me ama de verdad…”
Dios te dice: “Yo te amo” (Juan 3:16- 13:34)

Cuando te preguntas…
“¿Qué camino me conduce a Dios…?

Dios te dice: Mi hijo amado, JESUCRISTO (1°Timoteo 2:5)




Autor: Fabio Miguel Pereyra
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miércoles, 25 de abril de 2007

La verdad que te hace libre

Libertad de acción, derecho más que valioso con el que cuenta el ser humano.

Cada uno de nosotros fuimos finamente diseñados con la capacidad de optar, libres para elegir, decidir, proyectar o cualquier otra cosa sobre nuestras vidas. Al respecto podríamos decir, que muchas de las situaciones que hoy vivimos son el resultado de nuestras libres decisiones del pasado. Decisiones que tomamos en la libertad en la que fuimos creados y que por consiguiente causaron un efecto en nuestra vida.

Es más que común escuchar el viejo reclamo de muchas personas, diciendo que no se sienten cómodos perteneciendo a alguna religión, ya que estas, pareciera que de alguna manera tratan de quitarnos la libertad de hacer de nuestra vida lo que queramos, y si existiera una tendencia o gusto personal por tal o cual hábito, se verá censurado por la larga lista de los " No debo" de la religión.
En definitiva en más de una ocasión esta lista de prohibiciones, basadas seguramente en una buena intención o en la necesidad de establecer un orden, termina causando lo contrario a lo que se desea, y en muchos casos un equívoco alejamiento de Dios, quizás propulsado por dicha lista de "No debo, No debo, No debo....".

Pero que sucede cuando lo que creemos que pertenece a la "libertad" de elegir se convierte en nuestro peor enemigo?, o en el peor de los casos, cuando el desenlace final tiene aspecto de una adicción destructiva para nosotros, sigue siendo libertad?

Por mi ocupación laboral, administro tecnologías informáticas, sistemas que manejan miles y miles de transacciones diarias.En más de una oportunidad y debido a la gran manipulación de datos, este proceso desencadena un error en el sistema. En la mayoría de los casos mis compañeros y yo contamos con experiencia para corregir dichos errores, y evitar así un impacto negativo sobre los procesos. Pero cuando el error no es de fácil solución o excede lo que nosotros podemos hacer, tenemos que comunicarnos de manera urgente con los desarrolladores informáticos, son ellos los que crearon dicha plataforma tecnológica y conocen mejor que nadie cada uno de sus componentes, y las mejores prácticas recomendadas para evitar cualquier futuro error.

A donde quiero llegar? te preguntaras. Creo que Dios es nuestro gran diseñador, sabe a la perfección bajo que circunstancias podemos vivir mejor y bajo cuales no. Sin embargo El no condiciona o censura tu "libertad de elegir", uno de los componentes con los que te creó es el libre albedrío, para que elijas lo que quieras, pero también fuiste diseñado con otro, que es la necesidad interior de relacionarte con Dios, y es en este punto es en el que me quisiera detener.

Cada uno de nosotros tiene ese vacío interior, vacío que solo puede ser llenado por Dios, simplemente porque así fuimos diseñados por este supremo arquitecto, pero sucede que una y otra vez el hombre busca saciar este vacío en fuentes sustitutas, fuentes que quizás calmen momentaneamente ese vacío, pero que luego se vuelven incapaz de ocupar el lugar que le pertenece a Dios, entonces una y otra vez continuamos frustrándonos, no encontrando el real sentido de la vida.

Lejos estoy de hacer una juicio de valor en contra de nadie, ya que nadie esta libre de cometer errores, pero veo como esta "libertad de acción" nos juega una mala pasada una y otra vez, cuantas personas hoy viven luchando en contra de vicios como el alcohol, el cigarrillo, las drogas o tantas otras, podemos ver como una y otra vez las adicciones destruyen sus vidas y sus familias, y lo que inicialmente fue la "libertad de elegir" hoy es lo que los esclaviza, ya que no son libres para poder abandonar estos hábitos, los cuales hicieron de ellos presas fáciles de manipular.

Entonces vemos como lo que en un principio fue libertad se transformó ahora en esclavitud, ya que los vicios destructores pueden manejarnos, y ya no somos libres para decidir lo que queremos, ahora somos esclavos de nuestra "libertad".

Cual sera la salida a tremenda problemática?
Continuar con largas listas de No debo, no debo, no debo....? Definitivamente no.

A donde quiero llegar?, te preguntaras por segunda vez.

Quiero llegar a las palabras del gran arquitecto.

Dijo Jesús:
Y conocerán la Verdad, y la verdad los hará libres
.

Jesús es el camino la verdad y la vida, y nadie llega a Dios, sino a través de El.

Quieres ser libre interiormente y llenar ese vacío?, encontrar paz y el verdadero propósito para tu vida, entonces necesitas conocer a Jesús.
No busques mas en fuentes sustitutas que solo traen esclavitud, El es la verdad que hará que te conduzcas por nuevos caminos, sendas que traerán la restauración que estas necesitando.
Quiere hacerte libre de todo aquello que te está atando, sabe como subsanar las futuras consecuencias de nuestros pasados errores.
El no está dispuesto a castigarte, ni a reprocharte tus fracasos ni los mios, El está dispuesto a provocar el cambio mas grande que puedas experimentar en tu vida y de completar el plan que preparó para ti.

En la literatura del maestro, tu eres el sujeto que provocó la decisión mas difícil de entender, entregar su vida por amor .
Pero esa muerte no fue solo parte de una historia del pasado, tiene un efecto real y vigente para estos días también.

Jesús esta hoy a tu puerta, te llama, y te dice:
Yo Soy la verdad, quiero hacerte libre.

Autor:Fabio Miguel Pereyra

http://reflexionesbreves.blogspot.com


Bases del autor:
San Juan 8:32

jueves, 19 de abril de 2007

Religión o relación?


Con mucha facilidad, los seres humanos tendemos a identificarnos con ciertos grupos o movimientos, y en la misma tendencia defendemos a rajatabla todo lo que proclama o impulsan los nuestros, desestimando otras corrientes pertenecientes a otros movimientos.

Pareciera que tenemos las necesidad de amontonarnos por sectores de pensamientos u opiniones, y necesidad también por amedrentar cualquier otro que no es afín con los nuestros.

Y si de movimientos o agrupaciones hablamos, “La religión” no está exenta en ninguna manera de esta metodología de pensamiento.

Quiero decir, que si analizamos a lo largo de los siglos como reaccionó la humanidad respecto a la religión o religiosidad, podemos observar por lo menos dos polos muy opuestos entre si.

En el mejor de los casos, contribuyó a obras positivas y constructivas sobre las personas y el mundo, pero en muchas otras, absolutamente todo lo contrario.

Cuantas veces “la religión”, fue y es utilizada como movimiento político, capaz de iniciar las mas crueles guerras. Solo por mencionar algunos, podemos ver como la historia muestra cuantas muertes ocasionó “Las cruzadas”, matando en nombre de Dios por no pertenecer a su grupo “religioso-político”, o los miles y miles de judíos que murieron en campos de concentración, victimas de las más crueles torturas, aberraciones y ultrajes, con solo leer o escuchar lo que muchos de ellos vivieron, automáticamente me invade un sentimiento de angustia. Todo este sufrimiento fue ocasionado, entre otros intereses, por ser ideológicamente distintos.

En la época de la inquisición, se quemaba literalmente a las personas, por no “afiliarse” a la ideología o creencias de los que manejaban el poder de esos tiempos.

Podríamos así enumerar muchos otros ejemplos, una y otra vez, se usa y se usó “la religión” para manipular, gobernar, desatar guerras o tener poder.

Dejando atrás la historia, actualmente, también podemos ver muchas religiones o denominaciones, opuestas entre sí, cada una defendiendo su posición, afirmando que la propia es la verdadera, y no genuina las demás.

Resumiendo esta primera parte, podemos ver, en reiteradas veces que estos movimientos sirvieron para alejar a las personas de Dios, y crearon un pensamiento social de descreimiento de estas instituciones, y por consiguiente finalizaron en un desprestigio de las enseñanzas de Jesús.

En otros casos, pertenecer a una religión significa, tomar la tradición de nuestros progenitores, solo por el hecho de la tradición misma, sin tener la posibilidad de replantearse que es lo que quiero o siento al respecto.

Para otros, “la religión”, solo es una lista de acciones que no debo hacer, para de esta manera ganarme el cielo por las buenas obras, pero haciendo énfasis en lo que NO DEBO por obligación y nunca por convicción o decisión propia.

No quiero con esto decir que todas las religiones del mundo deben quedar acéfalas, ni mucho menos, ya que creo son necesarias, de hecho pertenezco a una que me brinda la posibilidad y el espacio de ejercer mi necesidad personal de servir a Dios.

Lo que quiero expresar es que, “la religión” en si misma no salva a nadie, ni que tampoco pertenecer a cualquiera de ellas garantice una vida cerca de Dios.

Entonces, surge la pregunta: ¿Cual es la verdadera religión?

Para encontrar la respuesta no pude más que ir a la Biblia, para ver lo que decía al respecto.

Mateo 9:9
Le dijo Jesús a Mateo: “¡Sígueme!”

Santiago 1:27
Esta es la verdadera religión, creer en Dios es agradarlo y hacer el bien, ayudar a las viudas y huérfanos cuando sufren, y no dejarse vencer por la maldad del mundo.

Ahora bien, ¿Como hacer para no caer en la corriente de maldad en la cual estamos los seres humanos inmersos?, ¿nunca te ha pasado que has planeado hacer el bien, y el bien que quieres hacer no puedes, sino que haces el mal?

Convencido estoy que para lograr la salvación personal, la llave no se llama religión, sino “Relación”.

Debemos cambiar nuestra vida de religión por una vida de Relación con Jesús, una relación personal, basada en la propia experiencia, y no en tradiciones de terceras personas.

¿Pero como podemos hacer para vencer la maldad que nos rodea?, siendo que nosotros mismos, los seres humanos, somos los emanadores de dicha maldad.

La respuesta fueron las palabras de Jesús a Mateo: ¡Sígueme!

Jesús esta hoy esperando que decidas seguirlo, quiere establecer una vida de “Relación” contigo, y no de religión.

Relación que dará fruto de salvación, restauración y una vida nueva.
Casi que puedo ver a Jesús muy dolido, por el daño que la religión causó en muchas oportunidades, pero al mismo tiempo con un deseo incontrolable de El para relacionarse en manera personal con el lector de esta reflexión.


¿Como reaccionarás ante la invitación de aquél que pagó con precio de sangre?, acción que tuvo un costo muy alto, todo para que cada uno de nosotros tenga nuevamente hecha la propuesta.

Jesús hoy renueva la invitación, y te dice:

¡Sígueme!


¿Cual será tu respuesta a tremenda invitación?

Autor:Fabio Miguel Pereyra

http://reflexionesbreves.blogspot.com


martes, 10 de abril de 2007

Cuando Dios esta dormido

Quien de nosotros no ha pasado en ciertos momentos alguna situación compleja, conflictos personales, familiares, laborales, enfermedades, perdidas u otros.

¿Quien no se ha preguntado alguna vez como resolver o encontrar solución a diversas problemáticas que nos toca enfrentar?

Vivimos en un mundo donde la injusticia, el fraude, la maldad y muchos otros males son la moneda corriente, moneda que vemos reflejada en nuestro día a día, en medios de comunicación, en nuestros barrios, escuelas, hogares, etc.

¿Quien sabe?, cual será la situación que hoy nos perturba el sueño, que nos quita la tranquilidad, y no permite que podamos disfrutar de ese sentimiento tantas veces anhelado, pero escasamente obtenido: Paz.

La pregunta que muchas veces queda sin respuesta, por no entender como resolver, y porque nos toca afrontar a nosotros estas situaciones, surge casi instintivamente:

¿Dónde esta Dios?

Si el existiera yo no debería estar viviendo esta u otra situación,

¿Porque a mi?

Sería muy hipócrita de nuestra parte, el no reconocer que quizás en algún momento de nuestra vida nos hemos replanteado esta incógnita.

Esta pregunta sin respuesta, en muchas oportunidades deriva en una crisis de fe, que no respeta formación cultural, tradición, ni buenas enseñanzas, y mucho menos cuando los problemas nos atan una soga en nuestro cuello.

Creo que mas allá de cualquier cultura religiosa, judíos, cristianos, musulmanes, y hasta agnósticos, todos en algún momento nos la hemos hecho, simplemente porque es una pregunta que tiene una lógica muy fundamentada.

¿Donde esta Dios? Por momentos pareciera que no existe, o que su agenda esta tan complicada como para poder atender cada una de nuestras necesidades.

A propósito, quisiera confrontar estos lógicos pensamientos con un pasaje de la Biblia donde narra lo que vivieron Jesús y sus amigos en un atardecer.

Jesús les dijo a sus amigos: “Vamos al otro lado del lago”, entonces se fueron a navegar juntos. De repente se desató una gran tormenta, con un viento tan fuerte que las olas caían sobre la pequeña embarcación, de manera tal que se llenaba de agua.
Pero Jesús se había dormido en la parte de atrás de la barca.
Al ver esta sutiación límite, los amigos de Jesús comenzaron a desesperarse, y más aún al ver que El dormía, apoyado sobre una almohada, muy cómodamente. Entonces lo despertaron y le dijeron:

“¡Maestro! ¿NO TE IMPORTA QUE NOS ESTEMOS HUNDIENDO?

Jesús se levantó y dio una orden al viento, y dijo al mar:

“¡Calla! ¡Enmudece!”

El viento se calmó, y todo se quedó completamente tranquilo.

Después dijo a sus discípulos:

“¿Por qué tienen tanto miedo?, ¿todavía no tienen confianza en mi?”

Pero ellos estaban llenos de miedo, y se preguntaban unos a otros:

¿Quién será éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Personalmente creo que Dios, en más de una oportunidad no forma parte de los asuntos donde no lo involucran, El siempre esta, pero a veces pareciera que duerme, en medio de la tormenta más grande que estemos pasando espera muy caballerosamente que nos levantemos y le digamos:

¿No te importa que nos estamos hundiendo?

Mi sencilla opinión es, que Dios nunca maneja el barco de tu vida, al menos que voluntariamente le entregues el timón. El quiere hacerse grande en tu vida y darle la orden a las tormentas que se levantan en contra tuyo para que se calmen y desaparezcan.

Seré redundante en mis expresiones. Esto no transita por el camino de la religión, ni por el de las fórmulas mágicas capaces de solucionar todo, sino por establecer una relación personal con un Dios real, capaz de involucrarse en tu vida como no tienes idea alguna.

Este es tiempo para volverse en contra de toda lógica que te quiera hundir, y tiempo también de confiar en alguien que está dispuesto a calmar tu tempestad, para darte salvación y paz interior.

¡Este es tu tiempo, esta es tu hora!

Quisiera finalizar esta reflexión, con una expresión de deseo, y esta es que muy pronto puedas cambiar la pregunta del comienzo por esta última:

¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?

Autor:Fabio Miguel Pereyra

sábado, 31 de marzo de 2007

Con brazos abiertos

Hace poco mas de un año tuve el gran privilegio de ser padre, nunca podré olvidar lo que mis retinas grabaron cuando por primera vez pude ver el rostro de mi pequeña hija, salió de la sala de parto con sus ojos enormes y hermosos, es una imagen que guardaré para siempre como uno de los momentos mas felices de mi vida.

A partir de ese día todo lo que siempre había escuchado hablar a otros padres respecto de la paternidad paso de ser una teoría a una experiencia personal, que ahora yo estaba viviendo en la práctica, en varias oportunidades escuchaba declaraciones de lo hermoso que sería esta nueva relación, pero nunca pude comprender exactamente lo que significaba hasta que se convirtió en una realidad en mi vida.

Empecé a notar una nueva sensación en nuestra relación, podía amar a mi hija por lo que ella era y no por lo que ella hacía, no importaba si se portaba bien, si nos dejaba dormir de noche a mi esposa y a mi, o si sus manitos rompía algún adorno de la casa. El que ella haga cosas que me podrían incomodar no influían en el amor que me liga a ella.

Esto trajo a mi mente la oportunidad en que Jesús contó la parábola del Padre Amoroso.
Describió las vivencias de un padre que tenia dos hijos, cierto día el menor le dijo a su padre, “Papa, dame la parte de tu propiedad que me toca como herencia”, entonces el padre repartió la herencia entre sus dos hijos.

A los pocos días, el hijo menor vendió todo lo que su padre le había dado y se fue lejos a otro país. Allá se dedico a darse todos los gustos, haciendo lo malo y malgastando todo el dinero.

Ya se había quedado sin nada, cuando comenzó a faltar la comida en ese país, y el joven empezó a pasar hambre. Entonces busco trabajo, y el hombre que lo empleo lo mando a cuidar cerdos de su finca.
Al joven le daban ganas de comer aunque fuera la comida de los cerdos, pero nadie se la daba.

En ese momento comprendió su gran error, y pensó: “En la finca de mi padre sus empleados tienen toda la comida que desean, y yo aquí me estoy muriendo de hambre. Volveré a mi casa, y apenas llegue, le diré a mi padre que me he equivocado que no merezco ser tratado como su hijo que solo me trate como a uno de sus trabajadores”.

Entonces regreso a la casa de su Padre.

Cuando todavía estaba lejos, su padre corrió hacia el lleno de amor, y lo recibió con brazos abiertos y besos. El joven empezó a decirle: “¡Papa, me he equivocado!, ya no merezco ser tu hijo”. Pero antes de que el muchacho terminara de hablar, el padre llamo a todos sus empleados y les dijo: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa y vístanlo. Pónganle un anillo y también calzado nuevo. Traigan el ternero más gordo y hagamos una gran fiesta, ¡porque mi hijo ha regresado! Es como si hubiera muerto y volvió a vivir. Se había perdido y lo hemos encontrado”.

Personalmente, creo que con esta parábola Jesús quería hacernos notar que, al margen de cual sea nuestro comportamiento o las equivocaciones que hallamos tenido en nuestra vida, o nuestro alejamiento e ignorancia de El, Dios el Padre siempre esta esperando que regresemos a sus brazos, ya que el nos ama por lo que somos y no por lo que hacemos.
Yo como cualquier otro soy un ser humano, con algunas virtudes pero también con muchos defectos, aun así, el amor que me liga a mi hija no radica en su obra sino en lo que ella es.

Cuanto más Dios que es un Padre perfecto y nos ama incondicionalmente.

No se quien eres, tampoco quien en este momento esta leyendo estas frases, pero sea quien seas, de cualquier religión, raza, edad, cultura o condición social, quisiera decirte que Dios esta esperando que nos volvamos a El, que seremos siempre recibidos en el seno de un Padre amoroso, que esta dispuesto hacer una gran fiesta por nuestro regreso, y que si tus decisiones erradas te han llevado por caminos que hicieron que malgastes todo, y estas pasando hambres y carencias en muchos aspectos de tu vida, puedes siempre volver a la casa de tu Padre, un Padre que te espera de brazos extendidos para abrazarte. Ya que El es un Dios de segundas y terceras oportunidades.
Vuelve, Vuelve!.

Quisiera finalizar esta reflexión con la letra de una canción(*) que compuso un gran amigo personal, que según entiendo, interpreta muy bien el ferviente deseo del corazón de Dios.

Cuantas veces el Señor
quiso abrazarte
quiso consolarte.

Cuantas veces sin saberlo
no pudiste verlo
no supiste verlo.

El veló cada momento
El sufrió con tus intentos.

Cuantas veces has pensado
que solo podías
pero más te hundías.

Sin salida y cansado
ni aun así lo has buscado.

Y El veló cada momento
El sufrió con tus intentos.

Y esta cerca, TAN CERCA!.


Es muy probable que estas palabras suenen agradable o no a tus oídos, pero es solamente mi vivencia personal al respecto, y quizás solo una teoría para ti.

Te invito a que reflexiones en estas palabras, y si así lo deseas, intentes un camino de regreso hacia la casa del Padre, para que deje de ser una teoría y pueda convertirse en una experiencia personal en tu vida también, solo ahí podrás entender la pasión con la que escribo estas frases

¡Vuelve!, ¡Hay un Dios dispuesto para abrazarte!



Autor:Fabio Miguel Pereyra

martes, 27 de marzo de 2007

El tipo de personas que Jesús no soportó

A menudo asociamos que quizás algún tipo de comportamiento en particular puede distanciar más a una persona de Dios que otra, y esto según su comportamiento.
Haciendo una recorrida por la vida de Jesús en alguna oportunidad note que el se involucro con diferentes grupos sociales de su época, jamás hizo acepción de persona y cuando muchos esperaban que solo dedique su tiempo a personas dentro de cuatro paredes de un ámbito religioso vemos como Jesús andaba por las calles, escuchando a las personas, amándolas, sanándolas y atendiendo cada una de sus necesidades.

Como oportumanente mencionamos El estuvo profundamente involucrado con distintos grupos sociales y culturales de su época, pero creo que solo hubo un grupo que logró ponerlo de muy mal humor a modo tal de increparlos con palabras muy duras que luego analizaremos un poco mas en detalle.

A continuación haremos una muy breve recopilación de algunos de los distintos grupos de personas con la que se involucro.

Para hablar de la época en donde transcurrían estos hechos tendríamos mencionar que algunos comportamientos tales como la prostitucion o el adulterio no contaban con el nivel de “semi aceptación” que cuentan en estos días sino que regían leyes que penaban con la muerte a pedradas a los que ejercían tales actividades.

En una oportunidad en especial una mujer fue encontrada en el mismo acto de adulterio y fue llevada por autoridades religiosas delante de Jesús para probarlo y ver si cumplía con la ley mencionada, ya que esta indicaba que la mujer debía ser muerta bajo pedradas. Como muchos conocen el final de esta historia Jesús no permitió que esta mujer muera, sino que con la una nueva gracia de amor salvo su vida cambiando la vieja ley por una gracia que vino abolir la anterior. El que este libre de pecado que sea el primero en arrojar la primera piedra fueron sus sabias palabras, al oír esto los religiosos acusados en su conciencia fueron saliendo uno por uno.
Jesús le dijo: Mujer, donde están los que te acusaban? Ninguno te condeno?
Ella dijo: Ninguno Señor. Entonces Jesús le dijo: NI YO TE CONDENO, VETE Y NO PEQUES MAS.

Otro día nuestro Señor caminaba por las calles, una gran multitud lo seguía, entre los cientos y cientos de personas que intentaban llegar a El estaba un recaudador de impuestos, su nombre era Zaqueo, cabe mencionar que la figura de este tipo de personas era despreciada por la mayoría, ya que los que ejercían tal actividad solían enriquecerse en gran manera en forma deshonesta, podríamos decir que contemporáneamente se asemejaría a la figura de cualquier politico corrupto que abusa de su posición para conseguir riqueza personal desmedida, por consiguiente Zaqueo era el tipo de gente despreciada por el consenso popular, nadie se imaginaba que Jesús podría sentarse en la misma mesa a compartir una cena con este repugnante hombre, sin embargo Jesús atendió el pedido de este corrupto y le dijo: Zaqueo vamos a tu casa que tengo que cenar contigo. Cuando la cena estaba finalizando Zaqueo se quebró delante de Jesús y se arrepintió de su actual vida, Jesús le dijo: Zaqueo La SALVACION HA LLEGADO HOY A ESTA CASA.

Los leprosos eran casi el grupo de personas mas aislados por la sociedad en todo sentido, para que esta enfermedad no se convirtiera en plaga era apartados de la ciudad y puestos en grupos aislados, cada leproso llevaba consigo una pequeña campana colgada de su cuerpo casi como si fuera parte de su vestimenta, cuando cualquier persona escuchaba el sonido de esa campana sabia que un leproso estaba cerca, por tal motivo trataban de escapar de estas personas para no ser victimas de un contagio que los pusiera en posición de tener que ser aislado también. Mas allá que es lógico que a nadie le gustaría ser contagiado por esta horrible enfermedad quisiera que por un momento nos pusiéramos dentro de los zapatos de uno de estos. Seguramente se sentían rechazados por todos, no podían compartir nada con nadie, ni siquiera con sus familiares, algo así como si fueran pequeños mounstros despreciados por todos. Sin embargo sin importar la condición de este grupo social Jesús se acerco y sano a varios de ellos.

En ninguna oportunidad Jesús sintió que debía estar lejos de la mujer adultera, tampoco se espanto del corrupto cobrador de impuestos ni temió el contagio del leproso, si bien en ningún caso apoyo hábitos pecaminosos NO CONDENO a las personas sino que LAS AMO, desprecio el pecado pero AMO al pecador.

Pero si hubo otro grupo que supo como hacer para poner muy enojado a Jesús, estos fueron los escribas y fariseos, autoridades religiosas de esa época, pocas veces podemos ver a Jesús tan enojado propiciando este tipo de declaraciones :
Hipócritas, generación de víboras, tumbas blanqueadas, haciendo alusión a que por fuera podrían verse como puros a ojos de los demás pero que por dentro estaban putrefactos.

No pude ver en Jesús indignación por un adulterio, tampoco por el ladrón de Zaqueo ni por los leprosos pero si por la soberbia y orgullo de los lideres religiosos de la época. Esto me hace pensar que si bien Dios no ama el pecado SI ama al pecador, pero que al mismo tiempo no soporta la soberbia y el orgullo, me imagino a un Jesús besando y abrazando la piel de un leproso pero resistiendo la soberbia y el orgullo de otros.

No conozco tu condición, tampoco tus hábitos, pero cualquiera que sean estoy convencido que si en tu corazón no existe soberbia y esta el deseo de conocerle El quiere acércate a ti para darte una vida en abundancia, esa vida que el preparó de antemano para que vivas.
No permitas que tus hábitos o actividades te alejen de Dios pensando que El esta en posición de levantar el látigo para castigarte, nada mas alejado de la realidad que esa imagen, El quiere provocar un encuentro genuino ya que ese fue el real motivo de su voluntaria muerte en la cruz: un encuentro real, personal y restaurador contigo.
Autor:Fabio Miguel Pereyra

Exitoso y vacio

Hace unos días atrás mientras viajaba hacia mi trabajo escuche en un programa radial de gran audiencia un dialogo que me llamo la atención y me hizo reflexionar en algunas cosas, en el diálogo participaban dos personas que a los ojos de la mayoría pertenecerían al esteriotipo de persona exitosa de esta época. Uno de ellos es un actor y locutor radial portador de un cartel teatral y prestigioso talento, dueño de salas llenas cada fin de semana , y el otro es un tenista profesional de primer nivel ganador de torneos internacionales de los mas destacados, cualquiera de estas dos personas cada uno en su disciplina han alcanzado un gran prestigio y reconocimiento a lo largo del tiempo debido a su talento y sus logros, son sin dudas poseedores también de un alto nivel económico al punto tal que estoy seguro que ambos podrían vivir el resto de sus vidas sin tener la necesidad de trabajar, muchas personas que desarrollan sus profesiones en el ámbito de la actuación, locución o el deporte profesional invierten sus vidas y luchan día tras día para alcanzar el este nivel de reconocimiento y “éxito” (nótese que pongo la palabra éxito entre comillas).
Tengo la impresión que estos últimos suponen que si algún día alcanzarían dichos logros y meritorias carreras serían totalmente plenos y felices por ver plasmada la recompensa a sus esfuerzos.
Preferiría no dar nombres ni apellidos ya que no creo que sea relevante en virtud de lo que quiero reflexionar, sin embargo me atrevo a detallar algunas de sus sentimientos personales y definiciones que dejaron verter a oídos de todos los oyentes, el dialogo tuvo lugar por mas de veinte minutos al aire y lo resumiría a estas contundentes frases finales:

La vida es una porquería.
Cada vez que termino de cada obra de teatro o cada partido de tenis me pregunto, para que hago todo esto si al final todo es una porquería.
Disfrutemos el momento que es lo único que tiene valor.
No creo en la felicidad
Tampoco creo en Dios.

Estas declaraciones me hicieron pensar en quienes en realidad eran ellos mas allá de cómo los pueden ver los demás , mas que escuchar el dialogo de dos personas exitosas en la vida me parecía estar escuchando a dos seres con un profundo vació en su interior, dotados de muchos recursos profesionales y económicos pero con una carencia muy pronunciada.

Este episodio trajo también a mi mente una oportunidad en mi vida personal cuando me había esforzado por años para alcanzar tres claros objetivos, uno de la vida familiar, otro en lo laboral/profesional y un ultimo en el terreno de lo económico, en cada caso había diseñado un plan especifico para alcanzar las metas anheladas, estos objetivos eran sanos y hasta se podría decir que hasta muy bien vistos a ojos de cualquier persona, sin embargo recuerdo el sentimiento que experimenté luego de alcanzar el logro o el éxito en estas áreas especificas y muy finamente planeadas, dije: Y AHORA QUE? Ya tengo esto por lo que luche por tanto tiempo mientras que al mismo tiempo una sensación de vació me hizo dar cuenta que en verdad eso no era lo que me traería FELICIDAD PLENA .

Quizás muchas veces vivamos en una maratón sin frenos de ansiedades por alcanzar esto o aquello, pensando que el alcanzar el “éxito” en nuestros planes u objetivos personales nos dará plenitud y felicidad.

Quizás debemos recordar las palabras de nuestro Señor Jesús cuando dijo: El que permanece en mi, y yo en el, este lleva mucho fruto; PORQUE SEPARADOS DE MI NADA PUEDEN HACER.

Quisiera hacer énfasis en la expresión: separados de mi nada pueden hacer,
Me atrevería a traducirlo de esta manera, como que Jesús nos dijera: Por mas que hagas lo que hagas si estas lejos mió NADA SIRVE.

Tengo la convicción personal que fuimos diseñados por un Dios de Amor que puso en nuestro interior la necesidad de vivir cerca de El y así poder experimentar la plenitud verdadera, la vida abundante y la satisfacción interior de cumplir el propósito para el cual fuimos creados, conocerle a El.
Quizás en nuestras vida buscamos y buscamos plenitud en otros lugares para sentirnos completos olvidando que solo seremos plenos viviendo cerca de quien nos creo, recuerdo las palabras de un amigo personal el cual dice: Necesitamos a diario repetir el ejercicio de volvernos a Dios, y creo que esta variante aplica para todos, los que crecieron dentro de ámbitos religiosos y los que no tuvieron el privilegio de escuchar todavía aquel que los esta buscando incansablemente para hacerle experimentar el verdadero éxito, su nombre es Jesús.


Autor:Fabio Miguel Pereyra
Bases del autor: San Juan : 15,5